Desde el año 2012 investigadores del Campo Experimental Cotaxtla iniciaron trabajos relacionados con el propósito de elevar producción del frijol, base de nuestra alimentación de la mayoría de familias mexicanas.
Lo que empezó como mera observación sobre abandono de infraestructura como sucede con lo que fueron invernaderos subsidiados se convirtió en el sistema de cultivo vertical.
Esta tecnología explicó el ingeniero Francisco Javier Ugalde Acosta, coordinador de Divulgación del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias rompe paradigmas al demostrar que en el campo, el crecimiento más eficiente no es a lo ancho sino a lo alto.
Los resultados están demostrados en parcelas localizadas en los estados de Veracruz y Oaxaca.
Como señalamos al principio, el proyecto tiene origen en los invernaderos subutilizados que permanecían vacíos durante los periodos de espera entre ciclos de hortalizas. Ante esta situación
los agrónomos se plantearon la necesidad de un cambio y la respuesta llegó luego de varios años de pruebas iniciadas en 2012 en la comunidad La Balastrera, Nogales, Veracruz.
Tras evaluar variedades de frijoles negros, bayos, pintos y flor de mayo, la ciencia confirmó que el frijol tiene el potencial de “conquistar la altura , es tanto como pasar de vivir en una casa pequeña a un rascacielos”.
La técnica es tan sencilla como brillante utilizando “tutores artesanales” – guías para la planta – con lo cual se elimina competencia por el espacio y nutrientes. Al no estar a ras de suelo cada hoja recibe una ración completa de luz solar.
El resultado es asombroso: al obtener plantas que alcanzan 2.8 metros de altura con promedio de 80 vainas cada una. En términos de rendimiento el éxito es rotundo, veamos, en 2020 con sólo 180 gramos de semilla de Negro Jamapa se cosecharon 80 kilogramos de grano.
Eficiencia y sustentabilidad
Cabe destacar, pidió Ugalde Acosta, el sistema vertical no sólo es más productivo, también eleva eficiencia en uso del suelo.
La comparación es contundente: en 1000 metros cuadrados de esta modalidad producen lo mismo que 2000 metros cuadrados – el doble – de un sistema de riego convencional y 5000 metros cuadrados de siembras tradicionales de humedad residual.
Otra ventaja de la propuesta es su alta adaptabilidad desde el trópico hasta las zonas templadas , uso de riego por goteo, temporal o humedad ambiental ; permite ser aplicado por productores en invernaderos o bien familias rurales en sus modestos huertos.
CASOS DE ÉXITO EN VERACRUZ Y OAXACA
Lo importante del tema es que la tecnología está validada y demostrada desde 2021 en Fortín de Las Flores, Acultzingo también en San Lucas Ojitlán, Oaxaca, aquí, el proyecto municipal integró a 90 productores sin utilizar fertilizante sólo agua en sustrato de arena y obtuvieron cosechas suficientes para alimentar a sus familias en el curso de un año.
La siembra de 1 kilogramo de semilla rindió 90 kilogramos.
En conclusión dijo el investigador informante, en el Campo Experimental Cotaxtla diseñaron agricultura que respeta el agua, optimiza aprovechamiento del sol y asegura que el frijol nunca falte en la mesa popular.
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