Desde el Mirador Canadiense y en el Vagón del Tiempo
Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Como una cascada de aguas transparentes y cantarinas se desbordaron, desde mi cabello húmedo y flotante, hasta los pies, las incontables emociones que me abrazaron la semana pasada, y tomaron lugar en mi corazón para no salir de ahí jamás…
Hubo conjunción de astros el día 5 de mayo que atrajo mi nacimiento, guiado por Dios, a la casa de mis padres Teodoro y Elvira, en 1938… pero también hubo conjunción de los amores que se han creado en mi derredor, de mi familia, amigos, y gente que se identifica con mis valores y óptica de la vida.
Camino por el mundo y veo a lo lejos la luz del arcoíris y sé que detrás se encuentra la olla de oro, que para mí tiene asiento en el reino de Dios, y no sé cuándo la alcanzaré, pero entretanto disfruto de los logros que Dios me ha permitido obtener…
Siento su mano más allá del más duro esfuerzo, en mi ejemplar madre, quien, como yo, fue maestra, mis hijos, mis nietos, mi hermana con igualdad de sangre, los hijos que he concebido en el corazón, y los verdaderos amigos que pasan a ser hermanos…
Cuando arribé al mundo era un ser desvalido que no tenía conocimiento de nada, y fui aprendiendo de mi madre, de mis padres, de nacimiento y de crianza, de todos en mi derredor, y los de mis valiosos maestros, pero sabía que debía transferir después…
Para acrecentar ese legado que debo dejar, traté de abrevar mayores conocimientos, y me enfoqué a la educación, y también a las letras para desarrollar y disfrutar yo misma del don que Dios me había otorgado para usar la palabra, sobre todo escrita…





No sé si he logrado dar el alimento que requiere todo ser humano para desarrollar no solo lo material, sino la parte espiritual de su ser, pero como nos decían antes, “un pajarito me dijo “que no lo he hecho tan mal, y al ver la respuesta mi rostro se humedeció al sentir el agua cristalina resbalar sobre mis hombros…
En la respuesta de esa cascada venía el amor de mi familia, la compañía de mi hija Elvi que aceptó trabajar el Día de las Madres para estar a mi lado en mi cumple y la presentación de mi nuevo libro, los destacados profesionales que aceptaron participar como analistas…
Los amigos valiosos que fueron, el espontáneo ofrecimiento del espacioso auditorio del Colegio Antonio Caso, así como gente interesada que no conocía y fue, como un matrimonio que solo leyó el cartel de invitación en el café de La Parroquia, y se presentó, y adquirió un libro…
Y no sé cómo describir mi emoción al recibir 25 videos de los artistas que integran la Asociación Cultural Antonio Montes, de Málaga, España, que radican en distintos países de Iberoamérica, en Europa, y en Australia, felicitándome por mi cumpleaños…
Valorando también los artículos que he escrito basándome en las informaciones y fotos que me envían a través de la Dra. Jeny Alfaro, vicepresidenta de la Asociación Cultural Antonio Montes, con sede en Málaga, España, y en algunas entrevistas directas…
Mil gracias desde lo más profundo de mi corazón, y en la próxima columna escribiré al menos, sus nombres y su país… El espacio me limita, hasta el próximo lunes…Mi correo electrónico [email protected]
