Por: Manuel Lucío/Retratista
Agricultor y hombre de campo, herencia de sus padre y abuelos… Martín Rosas Crisóstomo nació en 1970 y nos invitó a un recorrido por algunas hectáreas, explicando el mundo de la caña. Gente emprendedora, saludable, trabajadora, de valores y virtudes, de casa en el calor de la familia, algo también de nuestro México. Matatenito, Veracruz, muy cerca de la zona de las altas montañas, cerca de Córdoba, Orizaba, Fortín de las flores, Ciudad Mendoza, Río Blanco y Nogales. Como se sabe, el estado de Veracruz es el primer productor de caña de azúcar al aportar cerca del 40 por ciento de la producción nacional: “La caña es el cultivo agrícola más importante del mundo; para mí, es el sustento para la familia, ha sido una fuente de ingresos en donde nos ha generado ganancias, pero también perdidas. El cuidado y la cosecha de la misma fue lo que me enseñaron mis padres desde muy pequeño”.


Todo agricultor tiene que saber cultivarla, ya que de ahí están los beneficios: “La paz que me genera trabajar en el campo es una tranquilidad, desde la vista por el hermoso paisaje que se me brinda día a día, el canto de los pájaros, cada estación del año, el riego, entre más; en el campo he tenido la fortuna de encontrarme con ciertos animales desde conejos, garrobos, armadillos, zorros, tlacuaches, hasta serpientes; del campo he tenido grandes beneficios. Gracias a Dios nunca me falta el trabajo, tengo seguro, beneficios económicos y sustento en mi hogar, pues nuestros alimentos son frutos de lo que se cultiva como la caña en el azúcar, el maíz en las tortillas y los quelites o verdolagas, cosechas de grano como frijol, chile, semilla, motivo por el que amo el campo, es mi hogar”.
