Desde la aparición de la primera película de “Mi villano favorito” protagonizada por Gru y tres simpáticas hermanas huérfanas, la creación de la compañía Illimination resultó todo un éxito en taquilla, pero quienes sin duda se llevaron toda la atención del público, fueron esos pequeños personajes regordetes, de distinto número de ojos y de color amarillo, que vestidos con overoles azules, llegaron para conquistar a las audiencias por ese toque de picardía, risa y maldad que proyectaron, lo que los llevó a tener sus propias películas individuales y obtener detrás de ello toda una campaña de mercadotecnia; si bien no todas las entregas han sido un éxito, se han defendido por que su esencia no ha cambiado hasta hoy en día.

Me refiero a Los Minions, quienes en este 2026 están de regreso ahora para combatir contra unos poderosos y gigantes monstruos que harán de la suyas para destruir la ciudad, pero lejos de ser lo que esperaba, es decir algo más de lo mismo y sin mucho chiste, la sorpresa resultó en que discretamente se trata de una película que es una carta de amor al cine de antaño, por toda la enorme cantidad de referencias que vemos y en especial porque es ahí donde centra su narrativa, en la pasión por el séptimo arte, en la creación de una película, en el andar dentro de los sets en compañía de los actores, al igual que las exigencias de las grandes productoras, claro está que con el toque “Minion” en donde habrá desastre, locura y demasiada diversión, sin faltar las bananas.

Esta historia parte de la presentación de tres nuevos protagonistas, siendo ellos James, Henry y Ed, donde el primero de ellos es el más despistado y soñador de todos, por lo que, en su deseo de no ir a la par de lo que sus demás compañeros realizan, él opta por siempre estar creando historias fantásticas en donde las aventuras nunca falten; es así como conocemos el origen de estos personajes que nunca se cansan de buscar a un villano, al cual seguir, teniendo como referencia que este sea siempre el más malo de todos los malos, por lo que su desesperada búsqueda de un jefazo, los lleva a servir a varios de estos, que con la marcha, van desapareciendo por alguna torpeza cometida por el personaje amarillo que ahora es el protagonista.
Es así como el destino los lleva a poseer un preciado libro de magia que le roban a un hechicero al que antes sirvieron, que más adelante será necesario para la creación de un monstruo muy especial, esto con la finalidad de poder cumplir el sueño de realizar una película después de haber conocido a Max, un director en apuros del que se metieron en su película, y donde los propios productores los arroparon viendo el gran éxito que podían tener, pero como suele ocurrir, los problemas estuvieron presentes y ellos fueron despedidos después de convertirse en los más famosos del mundo, es ahí donde aparece Goomi, que en su versión doblada al español lleva la voz de Abelito, el cual no resulta ser el monstruo que ellos esperaban ni del tamaño promedio, pero este mismo les promete que de ayudarlo a realizar su sueño de también formar parte de una película, los apoyará para encontrar esos monstruos ideales que puedan protagonizarla y les den el banderazo de salida para estrenarla, logrando con ello poder ganar la banana de oro, un premio tipo el Oscar.

La verdad no le tenía muchas expectativas a la película, pero resultó ser una sorpresa fresca y divertida, a la que también se suman varios de los populares chistes que ya conocemos y toda una secuencia de escenas especiales dentro de los créditos finales, en la que veremos la participación de demás personajes que ya conocimos en las demás entregas, todas con un toque de maldad, ya que recordemos esos singulares, personajes en realidad son malos y siempre buscan hacer destrozos, aunque sean terriblemente encantadores.
