Por: Manuel Lucio/Retratista
El nombre científico de la mantis religiosa es “Mantis religiosa”, especie fascinante de insecto conocida por su postura de rezo y su comportamiento depredador; un insecto carnívoro que se alimenta de otros insectos como moscas, grillos, mariposas y pequeños invertebrados. Son conocidas por su comportamiento depredador, donde acechan a sus presas con paciencia antes de atraparlas con sus patas delanteras especializadas, generalmente no representan una amenaza para los humanos. Son insectos bastante pacíficos y rara vez atacan a menos que se sientan amenazadas. Algunas personas incluso las mantienen como mascotas debido a su comportamiento interesante y su utilidad para controlar las poblaciones de insectos no deseados en jardines y cultivos. Sin embargo, es importante tratarlas con respeto y precaución; pueden encontrarse en una variedad de hábitats en todo el mundo, suelen habitar en áreas con vegetación densa como jardines, bosques, praderas y arbustos. Les gusta estar cerca de fuentes de alimento; también pueden encontrarse en entornos urbanos, como parques y jardines residenciales. En resumen, las mantis religiosas pueden adaptarse a una variedad de entornos siempre que haya suficiente comida y refugio, pasan por un proceso de desarrollo conocido como metamorfosis incompleta, que consta de tres etapas: huevo, ninfa y adulto. El período de gestación, que es el tiempo que pasa desde que la hembra pone los huevos hasta que eclosionan, puede variar según la temperatura y las condiciones ambientales, pero generalmente dura varias semanas. Una vez que los huevos eclosionan, las ninfas emergen y comienzan a crecer, pasando por varias mudas hasta alcanzar su etapa adulta. Este proceso puede tomar varias semanas o meses, dependiendo de la especie y las condiciones ambientales.


