Por: Héctor Berlanga/Colaborador
Los carnavales son de suma importancia, tal es el caso que son indispensables en las diferentes culturas de todo el mundo. Pese a que pueden ser distintos, todos tienen una peculiaridad que comparten y es la alegría, el colorido y el brillo, pero, principalmente, el decir “adiós” al mal humor. En Veracruz también se le suele conocer como las fiestas del “Rey Momo”, siendo el más amable de los Reyes, ya que se trata de aquel que hace referencia a la farsa y no tiene enemigos, más que el mal humor. En 1926, en vísperas de la segunda edición de las fiestas, se decidió tener no solo la imagen de una Reina, sino también un Rey, siendo elegido el señor Carlos Puig “Papacito I”, marcando con ello el inicio de una gran historia que hasta nuestros días sigue estando presente con diferentes representantes que han llevado la corona de manera digna como personajes que han sido populares entre la sociedad veracruzana.




Pese a que no existe mucha información, se sabe que el primer soberano se vistió de Dante Aleghieri y fue llamado “Rey feo”, y su coronación, tuvo lugar en el teatro Variedades. Para 1935, quien obtiene la corona es Diego Fernández “Pámpano”, mismo que durante su coronación, llamó mucho la atención por el cetro en forma de un peculiar pescado veracruzano que utilizó durante la velada. En 1965, Daniel Vargas Domínguez “La Gringa”, hace historia al convertirse en el Rey más joven en la historia con tan solo 21 años de edad. Entre las curiosidades, en 1968, Alfredo Sánchez Bravo “Pinolillo”, ha sido el único Rey en la historia que fue coronado dos veces, la primera de ellas estuvo a cargo del empresario Manuel Pérez Abascal, donde tuvieron como recinto la casa del señor Guillermo Diestel, y la segunda de manera oficial a manos de la Reina Esbeydi Mondragón.



En posteriores años, Anastacio Camargo “Tachin” se convierte en Rey Feo, siendo coronado como el soberano número 46 de esta festividad. Algo que identificó a este Rey fue que, siendo mesero de un conocido café del puerto, su cetro simulaba una canilla de pan. En la época de los carnavales modernos, se unen Fabrizio Aguirre como Rey a los 22 años en 2010, durante el denominado Carnaval de Bicentenario, y en 2015, Toño San Román se convierte en soberano con tan solo 19 años de edad, lo que marca en la lista a tres soberanos que a temprana edad lograron obtener dicho título, solo con la diferencia que estos dos últimos fueron nombrados “Reyes de la Alegría”, ya que durante 2011, se decidió cambiar este título, pues para algunos representaba mofa, discriminación y un adjetivo calificativo denigrante para la sociedad.
