Edita su primer libro en España “Raíces de Luz”
Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Vivimos en un mundo que puede ser grande o pequeño, que vemos y en el que actuamos, pero también tenemos un mundo interior donde radican nuestros sentimientos, deseos e impulsos que son los que dictan nuestros pasos a seguir y a veces nos mueven como el viento y nos llevan a lejanos confines, y lo podemos ver principalmente en los artistas, tomando en consideración que finalmente todo es un arte, hasta la forma de vivir.
LOS ARTISTAS DESEAN EXPLORAR EL MUNDO
Un ejemplo de ello es la artista que hoy presentamos en esta serie de El Arte en Iberoamérica: Julieta Deossa pintora y escritora que vio la primera luz y se envolvió en las raíces y tradiciones de su natal Colombia, pero descubrió que había nuevos horizontes y quiso explorarlos para empaparse de nuevas bellezas y el sentido humano de otras latitudes y decidió partir hacia un país que creo con su América amada un mestizaje hermoso en valores y tradiciones.
APRENDER, APORTAR Y AMPLIAR SU MUNDO
Pensó en aportar su propia identidad colombiana y sus tradiciones maternas y lo está logrando desde hace algunos años cuando decidió emigrar y fundió su alma con este encuentro y empezó a pintar y a escribir en este bello suelo hasta llegar al sur de España, tan parecido al de América, siendo recibida con gran cariño por la Asociación Cultural Antonio Montes, que preside el maestro español Antonio Montes y tiene como vicepresidenta a la doctora colombiana también, Jeny Alfaro.
Una historia valiosa nos cuenta Julieta
En una charla a distancia Julieta, que acaba de publicar su libro “Raíces de Luz” editado en Madrid por una firma española nos cuenta su historia que podría estar oculta en el pensamiento de muchos artistas que deciden aprender, intercambiar y dar a conocer sus dones implícitos en sus obras. “Raíces de Luz” es mi primer libro creado en el continente europeo, concretamente en España, es mi canto a la memoria colectiva, que refleja mi identidad y mi conexión ancestral a través de poesía en rima e imágenes pintadas en la técnica de acuarela y óleo, que exploran la esencia de nuestras raíces, iluminando la rica herencia cultural que no define y nos une, -nos dice Julieta- y agrega. Al llegar a Madrid me encontré con luces y sonidos que contrastaban con la calma de mi hogar, pero en cada encuentro, en cada desafío recuerdo las lecciones que aprendí entre árboles y ríos, y mi esencia permanece intacta y cada experiencia se convierte en puente entre los mundos que habitan en mi”.

CAMINOS DE IDENTIDAD
En el laberinto de espejos quebrados,
busco mi reflejo entre sueños olvidados;
cada paso un recuerdo, un susurro lejano,
un mapa sin rumbo que traza lo humano.
Las voces del pasado murmuran en mi ser,
historias tejidas que anhelo entender;
soy la suma de risas, de lágrimas caídas,
un puzle de instantes, de almas encendidas.
A veces me pierdo en el ruido del día,
en la vorágine del mundo que guía;
pero en la calma encuentro el latido,
un canto interno que nunca ha desaparecido.
Las máscaras caen en la noche estrellada,
y en la oscuridad surge la llamada;
un destello de luz que me invita a mirar,
la esencia escondida que anhela brillar.
Soy tierra y viento, soy fuego y mar,
fruto del viaje que me hace soñar;
cada elección es un hilo dorado,
que teje mi historia en un lienzo sagrado.
Así sigo buscando con fe renovada,
las piezas perdidas de esta vida entrelazada;
en cada encuentro, en cada adiós,
descubro mi ser en el eco de Dios.
La búsqueda es danza, es abrazo sincero,
es aprender a amar lo que soy por entero;
y aunque a veces dude y el camino sea gris,
en cada paso hallo un motivo para vivir.
