¿Te crees capaz de poder comprender el carácter de una persona?… ¿Sientes que, manteniendo un contacto más frecuente con alguien, podrías llegar a interpretar de dónde viene su forma de ser?… ¿Crees que algún día podrías describir el por qué una persona en especial, ha sido protagonista de una serie de escándalos a lo largo de su vida?

“Secretos de un escándalo” es intensa en su argumento, sencilla en su forma de conectarnos con sus personajes y enormemente monstruosa al momento en que la vida de dos mujeres se ven conectadas por la necesidad que tiene una de la otra, lo que nos lleva a gozar de dos imperdibles actuaciones por parte de Natalie Portman y Julianne Moore: La primera una mujer deseosa de descubrir más a fondo a la mujer polémica de la que interpretará su personaje en una película independiente de la que su director es su amante pese a estar casado, mientras que la segunda es esa mujer que ha sido señalada por todos los escándalos de los que ha sido objeto y que es una caja de pandora andante llena de misterio y de la que difícilmente se podrán obtener respuestas o conclusiones, pero también mención especial al papel de Charles Melton, el hombre detrás de ese escándalo por unir su vida a una mujer mucho mayor que él con quien inició una relación ella teniendo 36 y el 13 años, y con quien formó una familia.

“Secretos de un escándalo”, cinta de drama dirigida por Todd Haynes, nos muestra la vida actual de Gracie Atherton-Yu y su esposo Joe, los cuales se preparan para la graduación de sus gemelos de la escuela secundaria y su eventual partida cuando, acabando las vacaciones de verano, se encaminen a sus dormitorios de la universidad. Aparentemente, el escándalo en el que estuvo involucrada la pareja ha disminuido, uno sucedido veinte años atrás cuando el romance de Gracie con Joe abarcó todas las portadas de diarios sensacionalistas, particularmente por el hecho de que Joe era 23 años menor que ella. Poco antes de la graduación, la famosa y popular actriz de Hollywood, Elizabeth Berry, llega a visitar a la familia y pasar un tiempo con ellos, puesto que su siguiente proyecto es uno basado en la vida de Gracie y desea entender mejor el pasado y las decisiones para su papel. Su llegada empieza a derrumbar a la pareja, quienes empiezan a confrontar las realidades de la vida en un nido vacío, bajo una diferencia de edad notable.

Así comienza el juego, donde los secretos de todas las partes saldrán, algunos de forma natural que permitirá mostrar a las personas como esos seres crueles que solo se importan de manera personal, todo esto con relaciones complicadas, momentos incómodos familiares, miedos que salen a flote por la falta de seguridad y la mirada a un mundo doméstico disfuncional lleno de manipulación, con huellas del maltrato infantil, la falta de madurez y la mentira cruel de un amor romántico que no debería haber existido, llevándonos a una escena final llena de tensión por una notoria falta de perfección.
