Para muchos, la saga “Karate Kid” representa nostalgia, para que los que vivieron las cintas de los 80’s y que sintieron gran emoción con la llegada de la popular serie “Cobra Kai” que dio continuidad a la historia, es por eso que tener una nueva entrega en cines resultaba un riesgo muy grande y el resultado ha sido divertido, agradable, y en especial la llegada del nuevo protagonista, Li Fong, sin duda le da un aire fresco a la franquicia porque pareciera que el tiempo no pasa por la trama y tener a Ralph Macchio con una participación especial ha sido enormemente emocionante, conservando la enseñanza de Miyagi que hasta hoy en día continúa vigente.

Todo empezó hace 41 años y en la nueva película de la saga, tras una tragedia familiar, el prodigio del kung fu, Li Fong, abandona su hogar en Pekín y es obligado a mudarse a Nueva York con su madre, quien tiene un trabajo en un importante hospital. Li lucha por dejar atrás su pasado ante la pérdida de su hermano y al cual no ayudó por temor, mientras intenta encajar con sus nuevos compañeros de clase y, aunque no quiere pelear, los problemas parecen encontrarlo en todas partes, puesto que se hizo amigo de una joven con un ex novio violento y un padre que fue una estrella en las luchas pero que ahora debe mucho dinero y debe pagarlo. Cuando un nuevo amigo necesita su ayuda, Li se inscribe a una competencia de karate, pero sus habilidades por sí solas no son suficientes. Es por ello que el profesor de kung fu de Li, el Sr. Han, pide ayuda al Karate Kid original, Daniel LaRusso, y Li aprende una nueva forma de luchar, fusionando sus dos estilos en uno para el combate definitivo de artes marciales en su camino de entrenamiento para lograr el apoyo de su madre.

Y que es lo mejor de esta nueva cinta titulada “Karate Kid: Leyendas” es que regresamos a esa emoción intensa que sentíamos porque conectamos rápidamente con la historia del joven protagonista, algo que la serie en sus últimas temporadas perdió al extenderla demasiado; tenemos nuevamente a los matones que odiamos, aquí llamado Conor Day, y las peleas están bien logradas y reflejan violencia dentro de la buena labor en coreografía que proyecta en pantalla, algo que lamentablemente la serie mostró de forma más artificial.

Es así como el reparto integrado por Jackie Chan y Ralph Macchio, nos presenta a Ben Wang como el protagonista de esta aventura y el cual cumple con su papel gracias al carisma que muestra, sumándose Joshua Jackson como su nuevo mejor amigo, y Sadie Stanley, la hija de este amigo y el interés romántico de Li, quien batalla con sus pasado, aprendiendo la importancia de pelear por un mejor inicio, buscando perdonar su error y hacer justicia hacia aquellos que son atacados dentro de la sociedad, todo con escenas clichés como siempre suele ocurrir, pero con un ritmo narrativo en donde hora y media son suficientes para salir satisfechos de la sala de cine.
