Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Julio Peralta, nacido en la región del Cusco, en 1972, llegó al mundo con un gran don musical, que encontró su arropamiento en el seno hogareño paterno, pues su abuelo Cecilio y su tío Aquiles eran músicos y también elaboraban instrumentos musicales como quenas, flautas, y bombos y tarolas de percusión, logrando captar su interés por la magia que emergían de ellos. Desde los cinco años, se sumó a ellos tocando la flauta, a pesar del deseo de su padre porque no se inclinara por ser músico, porque la mayoría de ellos se dedicaban a beber mucho y no lograban ser reconocidos. Pero Julio seguía con la inquietud que su don le movía y, al fallecer su padre, cuando él tenía 16 años, sin tener ya nadie que se opusiera a que fuera músico, decidió desarrollarlo y plasmar lo que la música dictaba a su mente; siguió estudiando, y dio paso libre a su sensibilidad y su espíritu creativo, y, a los 23 años, compuso su primera canción en ritmo balada, titulada “Amor mío” con ayuda del arreglista peruano francés Oswaldo Cruz.

TRATANDO DE ENCONTRAR EL ÉXITO
Pero su sueño continuaba y algún tiempo después compuso su primera obra en ritmo folclore peruano “Cholita quillabambina”, en ritmo huayno, que tuvo éxito en toda la provincia de la Convención, donde radicaba, y escuchaba sus letras en coritos entre los escolares. Posteriormente escribió una canción por el bicentenario de la independencia de Perú cuyo éxito fue arrollador en gran parte del país, y recibió felicitaciones, lo que lo animó a viajar a Lima, la capital, pensando en conquistar ahí también el éxito.
PARA LOS ARTISTAS PROVINCIANOS ES DIFÍCIL TRIUNFAR
Pero como sucede muchas veces en las capitales, los habitantes menosprecian a los artistas de provincia, sobre todo los que no tienen gente, empresas o gobiernos que los apoyen, y tuvo que trabajar en otras labores fuera de la música, porque en las grandes casas de grabación le cobraban dinero que desde luego no tenía; trabajó un tiempo ahí, y posteriormente, sin tener los apoyos que merecía, decidió regresar a la provincia. Pero no abandonó su lucha por escalar los peldaños del éxito como cantautor, y lo está logrando, pues tiene ahora el reconocimiento del empresario peruano que tiene un complejo de radio y televisión en Cincinatti, EU de Norteamérica y apoya a los artistas de Iberoamérica, igual que la Asociación Cultural Antonio Montes, de Málaga, España.

I FESTIVAL DE DANZA Y MÚSICA LATINOAMERICANA
Los directivos de la ACAM, maestro Antonio Montes y doctora Jeny Alfaro, están preparando lo relativo al I Festival de Danza y Música Latinoamericana que se efectuará en la Axarquía de Málaga, en octubre, en el que participará Julio Peralta, quien nos dijo que está trabajando en una melodía con letra muy emotiva para la Axarquía de los pueblos mágicos. Ojalá y muchas personas que radican en las Américas programaran viajes para disfrutar a estos artistas y apoyarlos para que den a conocer su talento, y también el mundo disfrute de ellos. Nosotros seguiremos apoyando en la difusión a través de El Dictamen.
