Por: Manuel Lucio/Retratista
Amigo de todos, activista y empresario, junto a sus fieles amigos Benito y Kinich, sus Poodles, Eduardo Klein se considera inquieto e incansable, siempre con el ánimo de su labor social, en su hábitat y extendiendo sus deseos de apoyo a las causas nobles, llevando despensas a los patrulleros que hacían sus rondas; lleva deliciosas donas a los encargados de la seguridad, gestos de benevolencia y generosidad… El movimiento “Yo amo Polanco” fue creado en 2001por él mismo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en la colonia Polanco de la CDMX, impulsando proyectos sociales y fomentando la seguridad en la zona. Durante más de 25 años, este movimiento ha trabajado en iniciativas comunitarias, como la organización de eventos culturales, promoción de espacios públicos y colaboración con autoridades locales para abordar desafíos urbanos como el tráfico y la seguridad.



Entre los principales aspectos de su creación y evolución, buscó unir a vecinos, empresarios y autoridades para fortalecer la cohesión social y resolver problemas específicos de una zona conocida por su alto valor económico y cultural, colaborando con la policía turística de la CDMX y otros actores para implementar estrategias de prevención del delito, promoviendo actividades artísticas y educativas, como la creación de libros infantiles que buscaban inculcar valores como el respeto y la comunidad, utilizando elementos como el peluche “Sakbe la abeja” como mascota representativa del movimiento.
En 2022, después de más de dos décadas, el movimiento cerró su ciclo para dar paso a “Yo amo CDMX, iniciativa que busca replicar su modelo en otras alcaldías de la ciudad, integrando redes comunitarias a nivel metropolitano. Lo que nos deja LALO: Amistad, compañerismo, compromiso con propios y ajenos, honradez, generosidad, y múltiples cualidades y valores.
