Originario de Coatzacoalcos, Veracruz, y con fecha de nacimiento el 31 de agosto de 1989, Miguel Sosme nos platica sobre su interés por el arte, la cultura y la moda: “Surge durante mi infancia, gracias a una enciclopedia en la que se mostraba la evolución de la indumentaria y las diferentes expresiones artísticas del mundo”. Y aunque en ese momento soñaba con ser artista plástico, a los 17 años dejó Coatzacoalcos para estudiar Antropología Social en Xalapa, momento en el que entró de lleno en el mundo textil, trabajando de cerca con las tejedoras de la Sierra de Zongolica, en la región montañosa del estado, y por quienes descubrió la riqueza de la indumentaria tradicional, así como las duras y adversas circunstancias en las que subiste el sector artesanal en México.





Posteriormente: “Cursé una maestría y un doctorado en Antropología en la UNAM, estudiando los procesos de la creación y comercio artesanal, así como los simbolismos y cambios sociales en el sector textil, logrando por esto diversos reconocimientos como el Premio Nacional Luis González y González. Y si bien esa etapa fue de lo más prolífica, no me sentía pleno, pues el arte, la poesía y el diseño siempre habían tenido un peso muy importante en mi vida”. La pandemia fue el pretexto perfecto para renunciar a todo y regresar a Coatzacoalcos, esto con la finalidad de cumplir un sueño, el de ser un artista textil en la misma ciudad en la que nació. Desde entonces ha colaborado con Naviolinda Zacarías (diseñadora) y decenas de artesanos de su región y de otras zonas de Veracruz, Puebla, Oaxaca, Hidalgo y Chiapas, desarrollando prendas exclusivas tejidas y bordadas a mano con técnicas artesanales.






Veracruz, y específicamente el sur del estado, se convirtieron desde entonces en su principal motivo: “Con nuestra labor, rendimos homenaje al mar, al cielo, a la noche, al intenso color azul que nos baña. Y es a partir del amor por este color que nace nuestro último proyecto “Azul de Veracruz”, especializado en la confección de prendas de lino, lana y algodón teñidos con añil, un tinte natural de origen prehispánico que se ha utilizado en Veracruz desde los tiempos Olmecas, y cuya principal propiedad es la de teñir cualquier fibra en tonos que van del azul cielo al más intenso azul marino. Toda nuestra producción refleja la belleza de Veracruz, de sus ciudades, sus iglesias teñidas de cielo, las olas, las palmeras, la flora y la fauna, la playa y la montaña manchadas todas de azul”.





El objetivo en esto: “Soñamos con que la gente de nuestro estado se sienta orgullosa de su identidad, de su historia y de su cultura. Que al mirar nuestro trabajo sepa que todo esto se hace a mano en Veracruz. Y que algún día seamos un referente, embajadores de nuestro estado en otros rincones del mundo”. Concluye señalando que el arte textil de Veracruz lo ha llevado a viajar por España, Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Chile y Sudáfrica: “Y puedo decir, sin temor a equivocarme, que no hay lugar más bello, alegre y azul como Veracruz”.
