Por: Manuel Lucio/Retratista
Entusiasta y con deseos de servir, cosa que hizo desde su incursión en la reforma agraria; con anécdotas y su bagaje de experiencias tras su transcurrir por esta tierra: “Yo salí de mi tierra, allá por 1967, llevaba la buena intención de estudiar una carrera universitaria, con el propósito de regresar y ejercerla en favor de mis paisanos. No regresé y mi ausencia se prolongó más allá de medio siglo, hasta hace cinco años, cuando decidí regresar y residir definitivamente en mi tierra. ¿Y saben qué pasó? Me deprimí por el hecho de ver a mis paisanos abatidos y tristes, sus caras ya no sonríen como antes, sus ojos los miro sin brillo, como entonces. Es por eso que me he involucrado en esta aventura, en la que estoy seguro que, con el esfuerzo conjunto de quienes queremos a nuestra tierra, vamos a salir airosos en el intento y será entonces que nuestra gente volverá a sonreír y a sentirse orgullosa de haber nacido en este bello girón veracruzano. Esta pieza, que pretende ser poesía, me levantó de mi lecho a las tres de la mañana y la terminé de escribir a las cuatro y media de la madrugada.


LOS SOÑADORES
Dom 4/2/24
El mes de febrero, día cuatro,
del año dos mil veinticuatro,
en torno a la mesa de un café,
cinco alegres soñadores
conversaron dos horas o tres.
Sus intenciones son culturales,
en aras de su comunidad
casi, casi abandonada;
es plausible su finalidad
y no es nada descabellada.
Ellos desean, con su alma,
que su tierra linda, Santa Rosa,
recobre su antiguo esplendor,
que vuelva a vivir la calma,
sin temores y mucho amor.
Claudia Serrano y Dorita,
son dos hermosas señoritas,
amantes de las bellas artes
y las difunden por todas partes,
entusiastas y decididas.
Manuel Lucio, Rouvier y Hugo,
son tres caballeros andantes,
también luchan por la cultura;
son tres fervorosos amantes
y la defienden con ternura.
Así pues, amigos legos y cultos,
ya nació la idea intencionada,
que podrá recibir insultos
e, incluso, ser rechazada,
pero nunca mal utilizada.
