viernes, enero 21, 2022
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Crítica: UNA NAVIDAD NO TAN PADRE

Mis expectativas eran muy altas en esta inesperada continuación de la película que allá por 2016 llegó como una de las comedias mexicanas que salió bien librada por su reparto, lo divertida y el factor emotivo de una “familia” muy particular, y es que pese a tener de vuelta a los actores principales (un lujo ver a Héctor Bonilla) y sumarse los primeros actores Angélica María, Tina Romero y José Carlos Ruiz, la historia se siente muy forzada, superficial y con un humor muy plano, no permitiendo que destaquen los personajes ni mucho menos la trama, dejando la temporada navideña como un pretexto para tener esta continuación.

“Una navidad no tan padre”, secuela de “Un padre no tan padre” nos trae de vuelta a Don Servando y su extensa familia hippie, quienes viajan a la playa para pasar la Navidad con la tía de Alma, esposa de su hijo, Doña Alicia, una exigente mujer mayor que se convierte en la némesis definitiva de Don Servando. Cuando se cuestione su posición en la familia, no se detendrá ante nada para demostrar que Alicia es una persona horrible que solo ve por sí misma… aunque eso signifique arruinar la Navidad para todos.

Tener de vuelta a Héctor Bonilla es un verdadero agasajo, en especial con este personaje de un viejito cascarrabias al que nada le parece y siempre quiere que se haga lo que dicta su santa voluntad, pero lamentablemente su vocabulario, en el que abusa de las groserías, se siente incómodo y como tal la historia no tiene la fuerza que esperamos, más al contar con varias subtramas de los demás personajes interpretados por Benny Ibarra, Jacqueline Bracamontes, Renata Notni, Juan Pablo de Santiago, Daniel Martínez, Tim Ross, Eduardo Tanus, Tina French, entre otros, dejando un ligero aire de poca química entre ellos, porque si bien son una familia creada por azares del destino, no tienen una conexión contagiosa.

Eso sí, se agradece el intro con las figuras de cartón que nos relatan la historia de la primera película, y toda la secuencia final, la cual es muy cliché pero brinda lo que nos hubiera gustado ver desde el inicio: emotividad, además la película es inclusiva al presentar una pareja gay que adopta a un niño y esto es visto como algo muy normal por parte del duelo generacional que aquí se tiene entre adultos y jóvenes.

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