fbpx
viernes, abril 16, 2021

Crítica: Verano del 85

Cuando un amor del pasado nos duele, lo más sano es escapar de esa historia, porque de lo contrario no nos permitirá vivir en paz, por el simple hecho de extrañar.

Creo que parte de nuestra existencia necesita experimentar ese sentimiento, es bonito sentir que alguien nos pretende y le gustamos, no podemos negar que esas primeras salidas son mágicas y especiales, las cuales permiten encontrar la conexión que definirá el futuro que pueda existir al lado de esa persona.

Pero entendamos algo: el amor duele y mucho cuando no es correspondido, hablamos de dos almas distintas, dos seres que tienen su forma de pensar y sentir; puede que uno tenga una forma de actuar completamente distinta a la del otro, mientras que para uno ese momento representa algo pasajero, para el otro puede ser el amor verdadero.

¿Con qué sueñas cuando tienes 16 años y estás en un resort en la costa de Normandía en los años 80?, ¿con tener un mejor amigo?, ¿con hacer un pacto de amistad que dure para siempre?, ¿con tener mil aventuras en barco o en moto? O quizás sueñas con la muerte…

Las vacaciones de verano acaban de comenzar y esta historia cuenta cómo Alexis empieza a crecer, entendiendo su naturalidad sin necesidad de sentirse incómodo aun cuando sus padres son conservadores, y ahí, como parte de un accidente en altamar, aparece ese chico, David, que lo rescata para iniciar con ello una historia que se va tornando inolvidable, al tiempo en que el dolor arriba gracias a que uno es enormemente sentimental, y el otro es un alma libre con un pasado complicado desde la pérdida de su padre.

Por lo regular tendemos a idealizar a la persona que amamos, la hacemos parte de nuestra vida y nos cuesta trabajo el solo imaginar no estar más a su lado, y eso queda reflejado en “Verano del 85”, cinta francesa de temática gay de 2020 dirigida por François Ozon, el cual cuida principalmente a sus personajes interpretados por Félix Lefebvre y Benjamin Voisin (ambos con interpretaciones íntimas y naturales) en las que no existe necesidad de mostrar explícitamente su amor (algo que nos queda muy claro por la propia narración del protagonista) quien al cumplir una promesa, es parte de un problema que deberá solucionar contando en realidad lo ocurrido.

Me gustaron las canciones y la musicalización que adornan los bellos paisajes, me gustó el andar de este par de enamorados con la complicidad que existe entre ellos y que queda retratada en pantalla, la manzana de la discordia que más adelante se convierte en una buena amiga, pero me dolió en el alma ese diálogo que sostienen que ocasiona una gran pelea, donde un corazón queda roto y el otro deja de latir. 

Muchas películas de este género caen en el drama innecesario, puede que esta lo tenga, pero la manera en que nos es narrada la historia nos va permitiendo entender y sentir esos celos que de pronto se despiertan, esas dudas que necesitan tener respuestas y esa angustia por comprender por qué nada puede ser para siempre.

Noticias en tu correo

Escribe tu correo electrónico:

ULTIMAS NOTICIAS

Contenido Relacionado

MORTAL KOMBAT

Pasarela SS2021