martes, mayo 24, 2022
InicioSocialesCrítica: SCREAM

Crítica: SCREAM

La pesadilla ha regresado. Veinticinco años después de que tuvieran lugar aquellos brutales asesinatos en el pueblo de Woodsboro, California, y conmocionaran a sus habitantes, un nuevo asesino ha regresado y no precisamente para ir sobre Sidney, Gale y Dewey, sino por un nuevo fin en común. Usando el mismo rostro que el popular Ghostface, el nuevo agresor va a comenzar a atacar a un grupo de adolescentes para sacar a la luz secretos del mortífero pasado del pueblo.

A lo mejor ni el mismo Wes Craven se llegó a imaginar que su película juvenil de 1996, con un enmascarado que perseguía adolescentes, se llegaría a convertir en un trabajo de culto, pero lo cierto es que “Scream: Grita antes de morir” desafió todo aquello visto y optó por mofarse a sí misma de lo que ocurría en su historia tan trillada, lo que la llevó a ser muy efectiva y de la cual se desprendieron más entregas en 1997, 2000 y 2011, y algunos otros proyectos similares de la época que hicieron de este género el más rentable a finales de los noventas e inicios del 2000.

Hoy “Scream”, con su título muy polémico al optar por no catalogarla como la quinta parte, está de vuelta y a especie de homenaje al director ya fallecido, una nueva generación toma las riendas del proyecto y llega un nuevo episodio que es una especie de “nueva versión” de la original y la cual ofrece una mayor cantidad de violencia y sangre a comparación de las anteriores.

Es prudente decir que los fans de la saga podrán estar agradecidos por traer de vuelta a los personajes originales interpretados por Neve Campbell, David Arquette y Courteney Cox, pero desgraciadamente, por cuestión de historia y gracias a la camada de nuevos personajes juveniles que no del todo destacan por sus buenas actuaciones, tenemos una nueva protagonista, es decir la mexicana Melissa Barrera, quien forma parte de un oscuro secreto en cuestión de su origen y eso desatará la furia de una nueva ola de asesinatos, llevándonos así a descubrir que en realidad esta experiencia ha sido totalmente innecesaria, además de predecible desde los primeros minutos, y muy básica al irse por lo fácil en cuanto a su trama, aún en su intento de conectar con las historias de vida del pasado y justificar la presencia de todo el nuevo cast como familiares directos de varios de los personajes claves ya fallecidos.

Falla en sus muertes al llegar de golpe tal cual la misma historia se burla por no ser justificadas, falla en no ser justa una de las despedidas que ocurren de forma inesperada de uno de los personajes más queridos, falla en repetir la misma fórmula que hoy en día ya no sorprende, y aún cuando también tenemos de regreso a Skeet Ulrich en una versión digitalizada del propio Billy Loomis joven, esto no se siente suficiente ya que los villanos de esta ocasión, aún con su mente tan retorcida y característica, no están a la altura para hacer de su presencia algo digno para recordar, y pareciendo mentira, pero la propia Gale dice que en lugar de escribir un nuevo libro sobre lo que se ha vivido recientemente, prefiere dejar a los malos en el anonimato porque no inspiran absolutamente nada.

Ultimas noticias

Contenido relacionado