fbpx
Síguenos en:

Sociales

Crítica: LOS HERMANOS WILLOUGHBY

Publicado

en

¡Qué bonita película! Los valores familiares y la importancia del amor están presentes en la segunda apuesta de animación que Netflix nos ofrece en esta temporada, después del enorme éxito que lograron con “Klaus” el pasado diciembre.

Esta nueva cinta, que si bien no es del calibre actual en cuanto al diseño de sus personajes se refiere, ofrece una historia tan poderosa, actual y fresca que se agradece y la convierte automáticamente en algo muy especial para todos, ya que refleja a una familia tan peculiar, integrada por madre, padre y cuatro hermanos de cabello de estambre, los cuales padecen una enorme cantidad de situaciones que nos recuerdan mucho a “Una serie de eventos desafortunados” con un toque de “Los locos Addams” (en especial por la relación de una excesiva pasión entre los padres), invitándonos a hacer un análisis de todos aquellos errores que cometemos a lo largo de nuestra vida cuando tenemos un concepto erróneo de las personas que integran a nuestra familia, aquí con unos padres totalmente egoístas y unos pequeños que lo único que necesitan es atención y sentir que pertenecen a un espacio en común.


La historia se centra en estos cuatro niños que elaboran un plan para deshacerse de sus horribles padres, ya que ellos tienen el deseo de convertirse en huérfanos para optar por una “mejor calidad de vida”, conociendo en su camino a dos seres que sin duda les serán de vital importancia ante el reflejo de una mejor esperanza para el futuro, mismos que también tienen un pasado difícil.

Este trabajo nos entrega muchos momentos emotivos, además pareciera que todo va mal en su vida a grados insospechados, pero el entendimiento y la muestra del verdadero amor será el que mueva los hilos de una historia donde tenemos aventura, música, demasiada adrenalina, momentos muy acertados en cuanto a comedia y personajes entrañables, en donde la definición de sus personalidades está en forma, y tanto buenos como malos, buscamos la forma de entenderlos, dando inicio por el enorme rechazo que los padres hacen a sus hijos desde el nacimiento del primero de ellos, a quien someten a una especie de tortura imperdonable.

Kris Pean dirige esta cinta que le aporta bastante en cuanto a valores que deben tener muy presentes los niños de hoy en día, jugando un poco con la historia en la que sentimos que ya nada más puede salir mal, y ante el apoyo de la narración de un gato (sí, un felino es el que nos cuenta la historia), vamos descubriendo cómo el trabajo en equipo siempre traerá mejores resultados, hasta el punto en el que todo lo descompuesto va tomando su rumbo hasta llegar a convertirse en lo que tanto desearon, y saber que nunca es malo ser una familia perfectamente imperfecta.

Para más críticas de cine visita en Facebook CinefilosMD