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Crítica: HISTORIA DE UN MATRIMONIO

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⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Mario E. Durán/El Dictamen

Se podría decir que toda la vida me he preguntado en realidad qué es el amor, no tanto el que se expresa entre familia y amigos, sino aquel sentimiento de pareja, seas hombre o mujer, que te motive a sentir la necesidad de dar un nuevo cambio en tu vida y formar parte de una convivencia que más adelante te lleve a contraer matrimonio, tener hijos y tratar de que aquello que un día los unió, sea algo que se fomente con el pasar de los años para que perdure.

Cada uno, como seres humanos, podemos tener diversas formas y maneras de ver y sentir el amor, ya que hablamos de dos seres totalmente desconocidos que un día se conectan y demuestran la necesidad de querer y unir esos dos corazones para hacerlo uno, ya que ambos no pueden estar separados.

Es bien sabido que el amor duele, mentira quien diga que nunca ha sufrido por este sentimiento, más que nada cuando no se es correspondido o, peor aún, cuando una ilusión se fractura y todo comienza a ser un tiempo de eterna nostalgia, dolor y desesperación.

Una ruptura de noviazgo puede aliviarse con el pasar de los días, pero sin duda, una ruptura matrimonial es un mar de sentimientos difíciles, de momentos de preguntas, de ir sintiendo como tú corazón se va haciendo pedazos sin poder tener alguna oportunidad de mejorar todo aquello que poco a poco te hace dejar de lado los momentos felices, los recuerdos, la convivencia agradable, para dar inicio al inevitable adiós.

Netflix recientemente ha apostado por un cine de calidad, presentando cintas con diversas temáticas que bien nos muestra que esta plataforma tiene varios elementos para seguir siendo la número uno al tomar el riesgo que a veces en el cine no experimentamos, y sea de paso, con la oportunidad de estar disponible para una enorme cantidad de público. Y aquí, en función especial en el cine, fue cómo vivimos ese enorme golpe que nos da “Historia de un matrimonio”, la cual nos narra la vida de Nicole (Scarlett Johansson) una actriz que dejó una prometedora carrera en el cine comercial para trabajar en la compañía teatral de su marido Charlie (Adam Driver), un director de teatro en pleno auge del que ahora se está divorciando. Con una química aplastante y un hijo en común, la historia de amor de esta pareja se romperá por completo, llegando a tener incluso que recurrir a los abogados y tribunales para zanjar una vida en común llena de heridas abiertas.

Noah Baumbach, su director, no escatima en presentarnos el dolor detalle a detalle de una pareja que de vivir un bello cuento de hadas, ahora tiene el deseo de estar separados, no llegando a un acuerdo de palabra y dando rienda suelta a lo que sus abogados les recomiendan, ocasionando una enorme catástrofe que por más que uno trate, es imposible no ponernos, como espectadores, desde ambos lados: Tanto él como ella tienen sus motivos, ambos con sus propias personalidades lucharon pero no lo lograron, el engaño, los secretos, la rebeldía interna, la falta de decisiones propias y los sinsabores estaban ahí presentes al tiempo en que no se querían, pasando del amor al odio rápidamente y permitiendo sólo un ligero instante de paz.

Las actuaciones de Adam Driver y Scarlett Johansson son totalmente brutales, firmes y creo en mucho tiempo no los volveremos a ver así, puesto que ambos dan todo en cada uno de sus diálogos, en donde a cada uno, en el rostro, se les ve el reflejo de dolor y donde nos demuestran que aquel amor que se juraban tener, ahora es un camino de derrumbe, teniendo solamente como unión un hijo, que ante la inexperiencia de su edad, también suscita varios problemas.

El resto del reparto lo completan una soberbia y por momentos odiable Laura Dern, quien se suma a los personajes secundarios que aún sin una presencia constante, son necesarios para la historia.

Sin duda podrá pasar mucho tiempo, pero ese duelo en diálogos que sostienen los protagonistas en una de las escenas, en la cual se expresan las peores cosas que uno podía imaginar, nos hará estremecer por mucho tiempo; también es correcto mencionar que debemos disfrutar esta cinta con paciencia para poder conectar con el ambiente.

Creamos en el amor, luchemos por él, dejemos de lado el orgullo, porque eso es lo que precisamente necesita este mundo descompuesto, amor puro, amor verdadero, fidelidad y respeto.

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