domingo, junio 26, 2022
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Crítica: EL TELÉFONO NEGRO

Una buena campaña de publicidad es la que existe detrás de “El teléfono negro”, de la cual la crítica está aplaudiendo la actuación de Ethan Hawke al interpretar a un homicida totalmente desquiciado y que usa máscaras tétricas para complementar su atuendo, dar pie a sus gestos y una actitud extraña, aun cuando apenas habla y se le ve la cara, todo con una dosis adecuada de sustos y tensión que logran funcionar junto a la ambientación de la época, siendo su única falla el dejar en el aire los verdaderos motivos por los que este hombre gusta de secuestrar niños y matarlos de forma violenta.

En una ciudad de Colorado, en los años 70, un enmascarado secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, al cual encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar, Finney descubre que a través de él puede oír las voces de las anteriores víctimas, las cuales están decididas a impedir que Finney acabe igual que ellas; la única salvación que puede tener para escaparse de aquel extraño lugar son las pistas que recibe y esa conexión especial que tiene su hermana en sueños, la cual puede ver cosas que jamás presenció y esto sirve de ayuda para colaborar con la policía y dar con el lugar en el que se encuentra.

Debemos dejar en claro que esta no es una película de terror, sino un thriller de suspenso que te mantiene a la expectativa y que de paso nos brinda dos muy buenas actuaciones de los pequeños protagonistas interpretados por Mason Thames como John, y Madeleine McGraw como Gwen, hermanos entrañables que además de vivir el calvario de un padre alcoholico que los maltrata, experimentarán la desafortunada situación de uno de ellos ser secuestrado por un extraño hombre que ha aparecido en el vecindario, junto a una camioneta negra y que en sus escenas del crimen deja globos negros, pero ellos, con su relación de ternura y protección, es clara muestra de lo bien dirigidos que están.

La cinta contiene varias escenas violentas y explícitas, proyecta en varios momentos tristeza y en especial me enfoco en la pelea entre dos niños en donde la sangre corre y los golpes estremecen, pero en sí podemos catalogarla como un crudo relato de supervivencia con toques paranormales, donde el desarrollo de su narrativa es el adecuado desde el inicio, la personificación de Ethan como el villano impone y causa expectativa en cada una de su apariciones, y es que aún cuando se trata historia corta, la cual está basada en un relato del hijo de Stephen King, Joe Hill, llega esta producción de Blumhouse con Scott Derrickson en la dirección, cumpliendo con dejarnos pasar un buen rato en la sala de cine.

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