La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto Puente Boca del Río-Alvarado ingresó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para su evaluación, con medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental enfocadas en la protección del cangrejo azul, el mangle y el río Jamapa.
El documento del proyecto “Construcción y Operación del Puente en Boca del Río-Alvarado, Veracruz” plantea la instalación de pasos de fauna subterráneos en puntos donde la obra pudiera interceptar rutas de migración o desplazamiento estacional del cangrejo azul.
Además, la MIA establece un monitoreo poblacional constante de esta especie, con el objetivo de reducir afectaciones durante las etapas de preparación del sitio, construcción y operación del puente.
En materia de vegetación, el estudio contempla el monitoreo y manejo de ejemplares de mangle rojo y mangle negro presentes en la zona de influencia del proyecto.
También se prevé la rehabilitación de áreas verdes que resulten perturbadas por la obra, mediante el uso de especies vegetales nativas de la región, seleccionadas por sus bajos requerimientos de riego y mantenimiento.
La MIA incluye acciones de vigilancia para fauna silvestre, aves costeras, aves marinas,
mamíferos acuáticos, reptiles y aves rapaces, con el fin de evitar afectaciones por maquinaria y actividades propias de la construcción.
Para la protección del río Jamapa, la zona costera y los suelos, el proyecto plantea un Plan de Manejo Integral del Agua, así como la prohibición de arrojar objetos, residuos, materiales o sustancias químicas al cauce, la costa o el Golfo de México.
Proyecto del Puente Boca del Río-Alvarado es evaluado por Semarnat
El documento también considera medidas para controlar derrames de combustibles y líquidos, mediante el uso de charolas, tarimas u otros medios de contención.
En el apartado de emisiones, la MIA propone riegos periódicos en zonas de tránsito y remoción de suelo, uso de lonas en camiones de volteo, procesos húmedos para mezcla de materiales y apagado de maquinaria cuando no se encuentre en operación.
El proyecto contempla además un Plan de Manejo Integral de Residuos, con clasificación de residuos sólidos urbanos, residuos de manejo especial y residuos peligrosos, además de transporte y disposición final mediante empresas autorizadas.
Como parte de la supervisión ambiental, se plantea un Programa de Vigilancia Ambiental a cargo de personal especializado, así como el uso de drones para vigilar que no exista arrastre o transporte de sedimentos fuera del frente de obra.
De acuerdo con la MIA, la aplicación de estas medidas permitiría reducir los impactos ambientales negativos de una categoría moderada a una considerada irrelevante.
El estudio concluye que el proyecto sería ambientalmente viable si se aplican las medidas propuestas; sin embargo, la resolución final corresponderá a la Semarnat, como autoridad encargada de evaluar la Manifestación de Impacto Ambiental.
AVC Noticias
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