La Secretaría de la Defensa Nacional informó sobre una operación de alto impacto en Tapalpa, Jalisco, que derivó en la muerte de “El Mencho”, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, que provocó un despliegue de reacciones violentas en distintas regiones del país, con bloqueos carreteros y quema de vehículos, por ello, se pide a la población atender la información oficial y extremar precauciones, pero sobre todo no difundir rumores, dijo Jeremías Zúñiga Mezano, presidente estatal de Comunidades Seguras Veracruz.
“Lo que sigue requiere prudencia. El Estado continuará actuando de manera estratégica. La ciudadanía debe mantenerse informada por fuentes oficiales, evitar difundir rumores y no contribuir a la propagación del miedo. El temor colectivo puede afectar la economía, paralizar actividades y dañar la estabilidad social”, comentó.
El entrevistado dijo que la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, constituye uno de los golpes más relevantes contra el crimen organizado en los últimos años, comparable a las detenciones de Joaquín “El Chapo” Guzmán y de Ismael “El Mayo” Zambada. Es resultado de inteligencia estratégica, coordinación entre fuerzas federales y cooperación internacional.
En las primeras horas posteriores al operativo prevaleció la confusión. No se tenía certeza pública sobre si el líder criminal había sido detenido o abatido. Ese vacío informativo suele ser aprovechado por las organizaciones delictivas para reaccionar con bloqueos, incendios de vehículos y ataques estratégicos que buscan obstaculizar traslados o generar presión. El antecedente más claro es el caso de Ovidio Guzmán en octubre de 2019, cuando su detención en Culiacán provocó una ola de violencia que paralizó Sinaloa y terminó con su liberación. Aquella experiencia dejó una enseñanza evidente. Los grupos criminales reaccionan con rapidez para intentar revertir operativos o demostrar su capacidad de fuego.
Instan a la ciudadanía a mantenerse informada por fuentes oficiales y evitar difundir rumores
En esta ocasión, aun cuando ya estaba confirmado el abatimiento y el traslado del cuerpo a la Ciudad de México, la violencia se extendió en diversas regiones. Esta reacción debe entenderse como defensiva y demostrativa al mismo tiempo. Defensiva, porque busca impedir que organizaciones rivales intenten ocupar territorios debilitados. Demostrativa, porque envía un mensaje interno y externo de cohesión y control. El CJNG tiene presencia en prácticamente todo el territorio nacional. Cuenta con jefes regionales y operadores locales que reaccionan para proteger sus plazas y reafirmar liderazgo. En organizaciones cuya base es la violencia, la fuerza es un mecanismo de supervivencia.
También se observó una ola de especulación en redes sociales y cadenas de mensajería. Circularon versiones no confirmadas sobre enfrentamientos, posibles sucesores y escenarios de expansión del conflicto. Parte de ese contenido responde al sensacionalismo; en otros casos busca generar temor; y en muchos más es desinformación reproducida sin verificación.
La realidad es que cualquier reacomodo interno solo puede evaluarse con información de inteligencia oficial. Incluso para las autoridades existe un margen de incertidumbre. La historia demuestra que la fragmentación de cúpulas criminales no sigue una lógica empresarial, sino reactiva. El ejemplo reciente de la disputa interna en el Cártel de Sinaloa tras el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada mostró cómo pueden pasar semanas de aparente calma antes de que surjan tensiones prolongadas.
Concluyó que la caída de un líder no elimina automáticamente a una organización, pero confirma que el Estado mantiene capacidad operativa. El momento exige firmeza institucional y serenidad social. La seguridad se fortalece con inteligencia, coordinación y responsabilidad compartida.
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