Síguenos en:

Opinión

Tres sorpresas (no Tres regalos de Los diamantes)

Ni siquiera mencionaré el desplome de la bolsa de Nueva York ayer, ni la inminente y repetida alza de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Publicado

en

Tengo la impresión de que el nuevo gobierno resolvió, hace varios meses, evitar a toda costa cualquier dificultad internacional en sus primeros meses o incluso años, para concentrarse en su agenda interna. Con algo de razón: ni al presidente le interesan los temas externos, ni son fáciles de entender para su base electoral y militante, ni repercuten de manera directa en el bienestar de la inmensa mayoría de la gente. No era una decisión, o un deseo, absurdos.

Sí resultaron deseos ilusos, ingenuos o fútiles. Ni siquiera mencionaré el desplome de la bolsa de Nueva York ayer, ni la inminente y repetida alza de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos. Me limitaré a hablar de tres retos de gran magnitud que hoy debe enfrentar López Obrador, y que nadie hubiera previsto hace un par de meses.

El primero ya lo hemos mencionado en estas páginas: la caravana de hondureños, que llevó al “Secretary-Designate” de Relaciones Exteriores (como lo tituló el Departamento de Estado el domingo) a viajar a Washington el primer día del nuevo gobierno, en un “bomberazo” evidente y necesario. Pienso que el nuevo gobierno se verá obligado a aceptar algún tipo de arreglo de hacerse cargo de los centroamericanos, y de sellar, hasta donde sea posible, la frontera sur o el Istmo de Tehuantepec, y que por supuesto buscará disimular sus concesiones, probablemente inevitables, a Trump. Pero evitar un enfrentamiento costará más de lo previsto, y esperado.
Segunda sorpresa: las dificultades del nuevo TLCAN o T-MEC. Trump anunció de regreso de Buenos Aires a Washington que pensaba invocar el artículo 2205 del viejo tratado, y echar a andar el reloj de seis meses de salida del acuerdo. Lo hizo con una “buena” intención, a saber, amenazar a los Demócratas en la Cámara de Representantes –mayoritarios a partir de enero- que si no aprobaban el USMCA (las siglas en inglés), Estados Unidos se quedaría sin nada: ni el TLCAN, ni el T-MEC.

Solo que recurrir a una amenaza “termonuclear”, es decir, de vida o muerte, o cara o corona, revela una preocupación real. Trump debe pensar (es un decir) que las dificultades venideras con una mayoría opositora en la Cámara baja pueden dar al traste con la aprobación. De allí su recurso a un chantaje hábil, pero basado en la incertidumbre. De creer que la ratificación constituía un asunto resuelto, no hubiera recurrido a un arma tan peligrosa. Y ahora López Obrador deberá dedicar muchos recursos, una buena dosis de capital político, y sobre todo una gran cantidad de concesiones adicionales, al cabildeo en Washington para lograr una aprobación más complicada de lo que muchos vaticinaban.

Tercero, el dilema de los bonos aeroportuarios. La gente de AMLO hizo bien la tarea, y se adelantó a las demandas que algunos tenedores de MEXCAT o Texcoco podrían haber –o pueden aún- interponer por la cancelación de NAICM. La propuesta de recompra de bonos o de consentimiento al traslado a Santa Lucía es inteligente y viable. El precio -95 centavos por dólar reales, si se opta por esta vía pronto, o un premio también si se otorga el puro consentimiento- es razonable. Pero lo último que deseaban los financieros del nuevo equipo era tener que lidiar con fondos “buitre”, que contratar al carísimo bufete de abogados Cleary en Nueva York, o estar pendientes de la aceptación –o del rechazo- de su oferta, por parte de los tenedores originales de bonos. La operación puede salir bien –creo que así será- pero va a costar. Costar dinero, esfuerzo, tiempo y angustia.

Nada de esto debe sorprender. Así son las cosas. Zedillo no se imaginó jamás que tres semanas después de su toma de protesta le reventaría la economía y México caería en una de las peores crisis económicas de su historia. Fox nunca pensó que a los nueve meses de haber iniciado su sexenio se produciría el ataque a las Torres gemelas. Salinas no pudo prever que al año del arranque de su gobierno, caería el muro de Berlín y desaparecería el bloque socialista. Pero AMLO se ve obligado hoy a lidiar con tres sorpresas, o acontecimientos imprevistos e imprevisibles, que ocuparán el principio de su mandato. Pues sí.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

Opinión

La Costumbre del Poder: La tentación autoritaria I/II

Pronto las palabras podrían destinar al arraigo y a la cárcel

Publicado

en

La Costumbre del Poder: La tentación autoritaria I/II

Resulta sorprendente que ahora busquen regresar a los modos judiciales y jurisdiccionales de gobierno que tanto criticaron, a los que condenaron durante su ascenso al poder. ¿Qué opina Rosario Piedra Ibarra? ¿Abrirán la boca los integrantes de la 4T que, en su momento de activismo paramilitar fueron perseguidos? AMLO fue vigilado, pero entraba por la puerta de atrás para acordar con Manuel Camacho Solís. Ni el muerto puede negarlo.

En 2008 escuchamos, todos, las bondades de la reforma constitucional penal, la necesidad de los juicios orales y abiertos, la modificación tácita en la manera de vigilar el proceso, con los jueces de control, el empeño por desaparecer las diferencias y asimetrías entre la administración de justicia de aquí, y la que se practica al otro lado. El proceso de integración va (¿iba?), a menos de que a todos nos engañen, como lo han hecho en otros temas.

Se dieron diez años. El año 2019 debió ser el de plena consolidación de esa reforma, que ahora va para atrás, en el clásico y respetuoso lenguaje presidencial: tengan para que aprendan.

He leído a los especialistas y a los legos, lo que me queda es la percepción de que vamos hacia el autoritarismo. Desde el gobierno a sus palabras las acompañan con hechos, y en medio de las supuestas bondades que pueda tener lo que proponen, ¿cómo regresar a la figura del arraigo, de la detención sin pruebas, de las pruebas obtenidas de cualquier manera? El retroceso es grave.

Sobre lo poco bueno: Ley de Justicia Cívica. Se pretende la prevención de la delincuencia desde su inicio, protegiendo la convivencia cotidiana frente al asedio de la delincuencia común y de su colusión con policías y funcionarios municipales; Se priorizará la reparación inmediata del daño, con la obligación del Estado de repararlo en los casos de las personas más vulnerables; Proyecto de Código Penal Nacional. Se establecerá con toda precisión la competencia local y la federal; Corresponsabilizar a las autoridades federales y estatales de manera clara y específica en su lucha contra la delincuencia organizada.

¿Qué hay detrás de estas buenas intenciones? Durante ese 2008 y hasta 2010, al menos, escuché sobre la necesidad de abrir una escuela de MP, tal como existe el Instituto de la Judicatura Federal. Haber cursado la carrera de leyes, no habilita para reunir y armar las indagaciones y pruebas de la carpeta de instrucción. La probidad profesional se aprende sobre la marcha, y está en la palabra. Se necesita la profesionalización del MP, pero al Poder Ejecutivo no le interesa, porque así es como puede torcer la ley.

El domingo 19 de enero último, escribió Rosa Montero en El País Semanal: “En el libro (La lengua del Tercer Reich), Klemperer explica cómo las palabras mentirosas de los totalitarismos envenenan las mentes. Denuncia la hipocresía afectiva del nazismo, el pecado mortal de la mentira consciente empeñada en trasladar al ámbito de los sentimientos las cosas subordinadas a la razón (…) y arrastrar esas cosas por el fango de la obnubilación sentimental. Es una lúcida definición de los desaforados populismos que medran por el mundo: la trampa consiste en embadurnar las ideas con el engrudo de las emociones baratas, hasta convertirlas en una masa informe incapaz de ser procesada mentalmente…”.

Pronto, las palabras podrían destinar al arraigo y a la cárcel.

www.gregorioortega.blog                                    @OrtegaGregorio

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

continuar leyendo

Buenos Días

En la opinión de Buenos Días!

Después de la masacre de la familia LeBarón, que volvió a poner ante la conciencia pública la dimensión del horror y la tragedia del país, ya solo hay tiempo para encararla con una política de Estado.

Publicado

en

LO DIJO J. SICILIA, EN SU DISCURSO ANTIER EN EL ZÓCALO DE C. DE MÉXICO
“Tú nos pides más tiempo para buscar la seguridad, pero no hablas de verdad ni de justicia. Después de la masacre de la familia LeBarón, que volvió a poner ante la conciencia pública la dimensión del horror y la tragedia del país, ya solo hay tiempo para encararla con una política de Estado que, dada la tragedia del país, ya solo hay tiempo para encararla con una política de Estado que, dadas las redes de complicidad enquistadas en el Estado, se base en mecanismos extraordinarios de verdad y justicia, una verdad que debe tejer, en función de esos mecanismos, al as instituciones creadas para enfrentarla; una verdad que debe pasar también por el respeto a las autonomías indígenas, a los migrantes y el fortalecimiento de los municipios”.
Concluyó su discurso en el zócalo expresando: “Ya es tiempo, presidente, de poner un verdadero alto a tanto dolor, a tanta muerte, a tanta humillación, a tanta mentira; tiempo de unir las fracturas ensangrentadas de la patria y de hacer con todo la verdad, la justicia y la paz que tanto necesitamos. Es tiempo de poner el vino nuevo en odres nuevas. Tú decides, presidente, hacia qué lado de la historia quieres caminar”.

¿EN QUE PAÍS VIVÍA AMLO?
AMLO respondió ayer lunes que respetaba a los integrantes de la Marcha por la Paz, pero no en los que no habían dicho nada en el pasado ¿¿¿¿???? Un integrante de la familia LeBarón, Adrián, que encabezaba la marcha (Javier Sicilia era el otro que dirigente), apenas en noviembre le acribillaron a una hija y a cuatro nietos. Y a Sicilia, que le mataron a su hijo en Morelos en marzo del 2011, no ha dejado de realizar marchas de protesta por la paz, tanto con Calderón, como con Peña Nieto y a ambos les dijo que no combatían la violencia en el país. a Calderón le dijo incluso que no servía su estrategia contra el narco, incluso, en abril del 2011 pidió se pactara con los criminales para que ya no hubiese más muertes en el país, pues en los EUA, por un lado reciben la droga y por el otro metían armas ilegalmente al país. En una de esas juntas, en que estaba presente Genaro García Luna ¡Hasta dijo en plena junta que debía de renunciar el Secretario de Seguridad Pública! Salvo que quiten el video de Internet, hoy lunes que estoy escribiendo este espacio, ahí aparece Sicilia, respetuoso, pero eso sí ¡Aguerrido! Ayer por la tarde Adrián LeBarón aclaró que en el pasado ya se había reunido dos veces con AMLO 2 y que prefería ya no hacerlo más. Por lo tanto ¿Quién miente?

¡CONSTE! YO NO SOY FIFÍ, APENAS LLEGO A “FIRULAIS”.
Según recuerdo, una de las muchas promesas de campaña de AMLO, fue la de acabar con la violencia que padecemos en el país ¡Y es la hora en que los mexicanos de quinta no vemos claro! Y como decía los de la Marcha por la Paz: “¡Vivimos con miedo!”. Incluso, hace como diez días Jorge Ramos, el periodista México-americano, cuestionó a AMLO en una mañanera sobre que podía decir de que el 2019 había sido el año más violento en México, a lo que el aludido, desde el atril dijo: “Eso calienta”. Y de ahí divagó y divagó, pero jamás respondió objetivamente al periodista a pesar de que éste le insistía en la pregunta; si mal no recuerdo el periodista le dijo que solo se concretaba a culpar a las pasadas administraciones.

EN INJUSTO CRESCENDO EL NÚMERO DE FIFÍS Y CONSERVADORES
Por lo tanto, la inseguridad seguirá y tal vez, ahora los afectados de una u otra forma por la violencia, así como Calderón incriminó o llamó a los muertos “daños colaterales”, Peña Nieto únicamente se hizo guaje, ahora tal vez se les llame “Fifís” o “conservadores” a quienes se atrevan a clamar justicia y apoyo para esclarecer la muerte o la desaparición de sus familiares. Por lo pronto, ahí está la ley de extinción de dominio ¡Toda una espada de Damocles!

¡“CHIDA” LA CUARTA TRANSFORMACIÓN!
O sea, ahí la llevamos entonces con otro sexenio que se perfila a ser “pior” que los anteriores, en el cual solo se ha legislado para incriminar y castigar al pueblo de México, para llegado el momento necesario ¡Aplicarles tales leyes injustas a las víctimas o a quienes se atrevan a criticar al poseedor de la verdad!

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

continuar leyendo

Ahora y Aquí

KINTSUGI O LA CREATIVIDAD CONVERTIDA EN LUJO

Sellar las cicatrices con oro es de buen gusto

Publicado

en

El reciclaje creativo se abre paso como una fórmula magistral de convertida en filosofía de vida, que sostiene que un objeto puede ser más bello después de romperse y sellar sus cicatrices con oro, le añade valor. La idea es que las cosas que se rompen se pueden arreglar, o reutilizar, para darle un uso diferente, funcional o artístico. Le llama suprarreciclaje o upcycling y es una alternativa contra las tendencias modernas al hiperconsumo y la obsolescencia programada, que apoya el consumo responsable, el reciclaje y la necesidad de reducir al máximo la generación de residuos.

No es nada nuevo, pues hace cinco siglos los japoneses acuñaron un término: kintsugi, literalmente “parche de oro”, y es una apreciada técnica artesanal que consiste en recomponer los pedazos rotos de un objeto de cerámica y cubrir las “costuras” con polvo de oro o plata. El objeto se enriquece, y como una pieza kintsugi puede ser más valioso y apreciado que antes de romperse. Las cicatrices de la pieza, lejos de esconderse, disimularse u ocultarse, se exhiben realzadas y transforman su esencia estética resaltando el valor de la imperfección: la historia deja huella en un objeto, y esa huella lo enriquece, lo convierte en único.

La escritora francesa Céline Santini en su libro, “Kintsugi. El arte de la resiliencia”, dice que es una proyección de esta filosofía oriental a la vida personal, que la belleza de las heridas, de las grietas, son una metáfora del valor de la huella que deja el paso del tiempo, como esencia de la vida misma. El kintsugi tiene mucho de superación frente a una adversidad, de necesidad de reutilizar, de no consumir y tirar. También del gusto por los trabajos caseros de bricolaje o artesanía del DIY (do it youself), que permite dar un toque personal a las cosas y brindarles una nueva vida, o simplemente repararlas y seguir utilizándolas, en vez de sustituirlas.

Y ya que de arte y de recuerdos se trata, no hace mucho en nuestro país se acostumbraban las colchas de retazos, las macetas hechas de pedazos de cerámica de tazas y jarras rotas, o patios enteros cubiertos con mosaicos de diferentes colores.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

continuar leyendo

Tendencias