jueves, septiembre 23, 2021

¿Qué es el equilibrio ecológico y por qué deberíamos darle más importancia?

Por: Andrés de Jesús Palacios Sarabia

Algo que nos enorgullece mucho de nuestro estado es la gran diversidad de naturaleza que podemos encontrar en cada rincón. Aquí en Veracruz contamos con una importante variedad de ecosistemas como manglares, selvas, bosques, corales, dunas, etc. También existen muchas especies nativas de fauna y flora que le otorgan una identidad a nuestro estado. Pero, ¿qué es una especie nativa, qué tienen que ver con los ecosistemas y por qué son tan importantes?

Un ecosistema comprende varios elementos y está caracterizado desde su clima, biomasa, especies de fauna, flora, hongos y microorganismos que habitan en un espacio determinado. Puede haber ecosistemas como la tundra, el desierto, la selva, los matorrales (que a veces pensamos que solo es pasto, pero también son un ecosistema porque habitan ciertas especies específicas).

Por otro lado, las especies nativas son las que comparten origen con varios puntos geográficos. Por ejemplo, puede ser nativa de México y Centroamérica, o nativa del Golfo de México. Algunos ejemplos de especies nativas en la región donde se encuentra Veracruz son los robles, uveros, cedros, algunas especies de pinos, flor de mayo, guanábana, papaya, etc. Como dato curioso, los tlacuaches son nativos de México, y, de hecho, son los únicos marsupiales en el país.

Tanto el ecosistema como sus especies nativas tienen la función indispensable de llegar a un equilibrio ecológico. Para conocer más acerca de este balance, platicamos con Ana María Fernández, Licenciada en Biología y Maestra en Ciencias en Ingeniería Ambiental. Además, es la fundadora de Jardines Comestibles, una empresa que se dedica a la agricultura urbana en su labor de llevar el campo a la ciudad, que va desde cómo producir hortalizas, frutas y verduras, hasta el lombricompostaje urbano desde casa.

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Ana nos explica que cada parte del ecosistema tiene varias funciones para llegar al equilibrio ecológico. Un ejemplo del equilibrio ecológico son nuestros amigos los tlacuaches ya que ellos son controladores de plagas urbanas como ratones, chinches, garrapatas y otro tipo de fauna nociva para nosotros. Otro ejemplo aquí en Veracruz es el cangrejo azul, el cual forma parte de la cadena alimenticia en los manglares. Hasta aquí todo está en perfecta armonía dentro del ecosistema, pero todo cambia con la actividad humana que lo lleva a un desequilibrio ecológico.

Hay ecosistemas robustos que pueden aguantar las alteraciones ambientales. De hecho, todos los ecosistemas tienen la capacidad de ser resilientes y regenerarse por sí solos, pero con la actividad humana se ven fragmentados, lo que los lleva a un desequilibrio ambiental. Este desequilibrio se puede ver desde los más pequeños detalles como el cambio de color de las hojas de los árboles a causa de la quema de combustibles fósiles.

¿Te has preguntado por qué recientemente se escucha más sobre tlacuaches que son avistados o atrapados en la ciudad? Esto se debe a que su hábitat se ha visto fragmentado por el crecimiento urbano. Esto hace que veamos a estas especies que antes no veíamos porque estamos invadiendo su hábitat.

“La otra vez trabajando en la Riviera Veracruzana, nos encontramos con un sapo que se le llama Excavador Mexicano porque vive enterrado en la tierra y tiene colores muy llamativos, el cual nunca había visto” nos relata Ana. “Investigando me di cuenta de que es un sapo nativo de México que poco se ve debido a la fragmentación de los espacios”.

El crecimiento urbano no es la única amenaza hacia los ecosistemas. Cuando una especie exótica es introducida en otro ecosistema que no le pertenece comienza a competir contra las locales. En los animales es más evidente, pues se convierten en depredadores dejando sin alimento a los demás y es algo muy notorio. Por otro lado, en la flora es menos evidente porque todo sucede bajo tierra y no lo vemos a simple vista.

“Empiezan a competir las raíces. Si tenemos una especie nativa al lado de una exótica, la exótica, al ser más agresiva, le puede robar espacio, nutrientes e ir debilitando a la otra. Además, perjudica a ese suelo ya sea acidificándolo, fijando nutrientes que no pertenecen ahí o atrayendo plagas”.

Esto sucede porque cada ecosistema tiene una capacidad de carga para cada especie que lo habita. Cuando una especie supera esta carga se convierte en una especie invasora.

“En Jardines Comestibles estamos enfocados en la creación de bosques urbanos con el fin de crear corredores biológicos. ¿Qué es esto? Por ejemplo, está un parque, y si nosotros lo llenamos de árboles, se convertirá en un hábitat para muchas especies nativas para que no se desplacen a otras zonas a causa del crecimiento urbano”, nos explica Ana acerca de cómo promueven el equilibrio ecológico.

Es importante recordar que, si una especie se vuelve invasora, es por la intervención humana, por lo que gran parte del equilibrio ecológico está en nuestras manos.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

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