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viernes, mayo 7, 2021

En la opinión de Buenos Días…

EL ESTABLO DEL VECINO

Tengo dominio visual sobre el establo del vecino y me entretengo viendo al ganado pacer. De tanto estar observarlo ya tengo aprendida la cotidianeidad del trabajo. Siempre que tengo oportunidad de platicar con Raymundo, mi vecino, le digo que trabajan como hormigas. Desde que Dios amanece hasta que anochece, él y su hijo Lalo. Son incansables; poseen aproximadamente como 50 vacas y entre tres realizan todo el trabajo, Raymundo, su hijo y un peón. Es un trabajo interminable pero cuando platicamos, entre risas (siempre está sonriendo) él me dice que es lo único que sabe hacer.

TODA UNA FAENA

Ordeñan a las vacas dos veces al día. Todo ahí me sorprende, pues las vacas saben exactamente el lugar que le toca en el establo para ser ordeñadas y sabe la hora en que van a hacerlo, pues vienen del campo y se aglomeran a cierta distancia del establo a la espera de que le abran las “trancas” (así le llaman a las puertas del establo). Aguardan pacientes en lo que Lalo y su papá ponen el pienso en los comederos, una vez comenzando a comer las amarran del cuello a la estructura y las vacas están un tanto plácidas comiendo o rumiado el alimento. Según las van ordeñando les amarra las patas traseras y ellas ni en cuenta. Siguen comiendo. Al final de la ordeña sacan al ganado, que obedientemente sale en tropel y comienza la operación limpieza, tienen que levantar con pala todo el excremento dejado por las vacas, éste se apila afuera de establo y llegado el momento lo usan para abono. Después lavan todo el piso y así es diariamente, domingos y días festivos. Es un trabajo tremendo, pero por el gusto que veo como lo realizan, caigo en la cuenta les debe de gustar. Además tienen borregos y en caballo.

¡TAMBIEN SIEMBRAN!

También se dedican a sembrar maíz y cañas de azúcar, pues con ello complementan el alimento del ganado. Tienen varios terrenos y arrían el ganado a pastar en ellos según se encuentra el pasto de crecido.

NO SE SABE QUIEN TRABAJA MÁS

La esposa de Raymundo, doña Mago, además de los quehaceres de la casa, tiene un buen número de gallinas, guajolotes, patos y gansos. Todos andan sueltos en los alrededores de la casa. Los veo siempre rascando el suelo y comiendo, muchas de las veces en el establo cuando está desocupado. A veces veo a la aves de corral lejos de la casa, pero no se van invariablemente se desplazan por grupos, según el número de gallos que tengan. A determinada hora de la mañana veo a la señora echarles maíz.

EXPRIMEN EL TIEMPO

No sé de dónde sacan tiempo para hacer todo el trabajo que se requiere para atender a los animales, pero ellos se dan tiempo para todo.

Si usted tenía una idea bucólica del campo, no hay tal, es un trabajo extenuante que les lleva todo el día. Realmente yo botaría la toalla desde el mismo primer día.

El campo mexicano tiene años de estar en la lona, y parece ser así seguirá.

http://losbuenosdias.blogspot.com

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