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martes, abril 20, 2021

El primer gran desafío de Joe Biden

Por: Stephanie Henaro Canales

Las detenciones se disparan y la llegada de miles de menores no acompañados a través de la frontera con México, anuncian que la luna de miel de Joe Biden se ha acabado, y que la administración podría estar enfrentando su primer gran desafío.

Porque en un contexto en el que la pandemia nos ha demostrado que la seguridad nacional se ha vuelto personal, los migrantes se suman a esta esfera. Además de que el tema se ha convertido en la estrella que podría llevar a Donald Trump y a los Republicanos a la tierra prometida de las próximas elecciones de medio término, y ha centrado la atención de los sectores más progresistas de la sociedad, en el trato que se les da a los niños.

Biden definitivamente no la tiene fácil y de ahí el que por casualidad o por “causalidad”, México haya decidido cerrar su frontera sur para tráfico no esencial hasta el 21 de abril, justo cuando Washington anunció mandaría a nuestro país 2.7 millones de vacunas sobrantes de AstraZeneca.

Recordándome esto tal vez un poco a los métodos de negociación de la era Trump, pero con la diferencia de que los golpes en la mesa esta vez no vienen acompañados de amenazas de aranceles, sino de diplomacia y vacunas, para alcanzar el mismo fin.

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El chiste es que no lleguen los migrantes, y menos en tiempos de covid-19. Lo que nos lleva a que desde el inicio de la pandemia, en México se han detectado 1,208 casos de migrantes infectados.

Por lo que en mi opinión, la decisión del cierre de fronteras debió de haberse tomado hace mucho tiempo. Dado el riesgo que las variantes del virus representan para las campañas de vacunación, y el aumento exponencial de contagios que puede derivar de una migración no ordenada.

Recordándome esto último, que la primera vez que se cerraron nuestras fronteras en tiempos de pandemia, fue por instrucciones de Donald Trump.

México y Estados Unidos tienen cerrada su frontera común para viajes no esenciales desde marzo de 2020, bajo el título 42, y desde ahí me parece que nuestra seguridad nacional ha tenido un carácter reactivo, en lugar de activo.

Más migrantes

Prometiendo esto último ser cada vez más trascendental, porque nuestro vecino del norte se encamina a ver en la frontera que comparte con nosotros, más migrantes que en los últimos 20 años.

De acuerdo a datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), en febrero las detenciones crecieron un 28% respecto al mes anterior, llegando a un total de 100,441, que se ha convertido en la cifra más alta de los últimos dos años, y que podría ser superada por la de este mes, en donde se están llevando a cabo un promedio de 4,000 detenciones diarias.

Todo esto como parte de un fenómeno que comenzó durante los últimos meses de la presidencia de Donald Trump, tal vez por la desesperación detonada por la pandemia que se unió a la violencia de la que huyen esas familias, y el efecto “llamada” que se ha detonado desde que Biden asumió el cargo y tomó la decisión de acoger a menores no acompañados y a ciertos padres con niños pequeños.

Poniendo bajo el reflector la eficacia de los agentes de la patrulla fronteriza que en el año 2000, eran 9,000 efectivos y detuvieron en promedio a casi 137,000 migrantes mensuales. Mientras que en este año, con más del doble de efectivos, sólo se detuvieron a un poco más de 76,000 mensuales.

Este es el primer gran desafío de Joe Biden, y la pandemia no le ayuda.

El último en salir apague la luz.

Twitter: @HenaroStephanie

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