jueves, junio 24, 2021

Efectos del COVID en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Por: Joana Castro e Almeida

Empiezo por destacar los principales efectos positivos y negativos de COVID en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. En el grupo de los positivos se destacan los efectos de los ODS 13. Acción por el Clima, 14. Vida Submarina y 15. Vida de Ecosistemas Terrestres. Estos efectos positivos no resultan de políticas y acciones públicas, sino más bien de un freno de las actividades económicas y de la movilidad.

Como resultado, ha habido una reducción drástica en los niveles de contaminación del aire en las principales ciudades del mundo. El típico ejemplo de Venecia, compartido en las redes sociales: sin turistas, los canales de Venecia vuelven a tener agua cristalina. O, en el caso portugués, los buques portacontenedores y los cruceros por el río Tajo, en Lisboa, fueron reemplazados por una gran cantidad de delfines.

Pero, si hay un incremento de los efectos positivos en el ambiente, ¡los efectos negativos en la economía son devastadores! (gran efecto negativo en el ODS 8. Trabajo Decente y Crecimiento Económico). El aumento del desempleo ha sido una de las primeras consecuencias de la emergencia sanitaria. Según la ONU, este ODS 8 ha sido el segundo ODS más damnificado por la COVID-19 y la Organización Internacional del Trabajo ya alertaba en su último informe de que el coronavirus destruirá 305 millones de puestos de trabajo durante el segundo semestre de este año de 2020.

En esto contexto de crisis económica, destaco los grandes efectos negativos del COVID-19 en los siguientes ODS:

  • ODS 1. Fin de la Pobreza: La crisis económica supondrá un paso atrás en todos los avances logrados en los últimos cinco años y se estima que, por primera vez desde 1998, habrá un aumento en las tasas anuales de pobreza.
  • ODS 2. Hambre Cero: Cuando hay una crisis, el hambre se dispara.
  • ODS 3. Salud y Bienestar: No solo las medidas de confinamiento tienen graves consecuencias para la salud mental (OMS), sino que también todas las demás enfermedades han pasado a un segundo plano. Por ejemplo, en Portugal, Hay 242 mil pacientes en lista de espera para cirugía y más de 100 mil han superado el período de espera considerado clínicamente aceptable.

Por todo esto y teniendo en cuenta los efectos negativos que también ocurrieron los ODS 4. Educación de Calidad y 11. Ciudades y Comunidades Sostenibles, durante estos meses hemos visto cómo la pandemia ha acrecentado las desigualdades preexistentes (ODS 10. Reducción de las desigualdades).

Aquí radica el punto principal de elevar el nivel de conciencia y la oportunidad de cambio: si tomamos los pasos correctos, la recuperación podría tomar un camino más sostenible e inclusivo. Pero si las políticas están mal coordinadas (ODS 16 y 17), es probable que las desigualdades ya insostenibles se arraiguen y empeoren aún más.

Entonces, el momento de actuar se vuelve aún más urgente. Tan solo quedan 10 años para llegar a 2030. La fecha marcada en nuestro calendario para alcanzar el objetivo de tener un mundo sin hambre, sin pobreza, sin desigualdades… En definitiva, un lugar donde nadie se quede atrás.

Desde la ONU lo tienen claro: la pandemia del coronavirus nos brinda una oportunidad para convertir esta crisis en un impulso para alcanzar los ODS. ¿Cómo lograrlo? A través de nuestra hoja de ruta: los propios Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y esto es porque están íntimamente ligados y si, por ejemplo, construimos alianzas fuertes (ODS 17) o garantizamos el acceso a la educación (ODS 4), lograremos reducir los efectos negativos de la COVID-19 en la consecución de otros como son los relativos a la erradicación de la pobreza (ODS 1) o del hambre (ODS 2).

Cultura de educación de la sostenibilidad: Si, ¡Es tiempo de actuar!Basado en el supuesto de una estrategia Abajo-Arriba (”Bottom-up”), YO, con mi creatividad, con mi pensamiento crítico y constructivo, con mi iniciativa, ¿QUÉ PUEDO HACER?

Tomando como ejemplo el ODS 11. Ciudades y Comunidades Sostenibles, ¿Cómo lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles?

  1. Participar activamente en la gobernanza y la gestión de mi ciudad.
  2. Tomar nota de lo que funciona y de lo que no funciona en mi comunidad.
  3. Abogar por el tipo de ciudad que, a mi juicio, necesito.
  4. Desarrollar una visión de futuro para mi edificio, calle y vecindario y actuar conforme a la misma: ¿Hay suficientes puestos de trabajo?; ¿Tengo fácil acceso a asistencia sanitaria?; ¿Puedo ir a dar un paseo por la noche con mi familia?; ¿A qué distancia está el transporte público más cercano?; ¿Cómo es la calidad del aire?; ¿Cómo son los espacios públicos?

Cuanto mejores sean las condiciones que creo para mi comunidad, mayor será el efecto en la calidad de vida.

Y, ¿qué contribución pueden tener las universidades y la RUITEM para lograr este ODS 11? De los 4 tipos de acciones presentados anteriormente, creo que la enseñanza se debe focalizar en seis tópicos fundamentales:

  • Competencias técnicas: dimensionamiento de espacios verdes, edificios, calles, medición de la calidad del aire, de los impactos, etc.
  • Resolución de problemas complejos.
  • Toma de decisiones.
  • Habilidades: liderazgo, negociación, mediación de conflictos, participación activa, cooperación y colaboración.
  • Pensamiento crítico, creatividad y curiosidad.
  • Tecnologías de información.

Finalmente, pasando al último punto… ¿Seguirá el capital prevaleciendo sobre el ser humano y la naturaleza en las políticas públicas?

Para dar respuesta a esta pregunta, decidí mirar el perfil de las personas, presentando en la siguiente tabla el perfil de las generaciones que se encuentran actualmente, y que están en unos años, en posiciones de poder:

Generación X (1965-1981)Generación: Y (1982-1994) Z (1995-2010)
Palabras claveIndividualismo Ambición Adicción al trabajo (workaholic) Son conformados100% digitales Amantes de la tecnología Independientes Multitarea No se conforman
Concepto de éxito“Trabajar para tener muchos bienes materiales”“Es importante trabajar, pero el dinero que ganan lo invierten en viajar y en conocer nuevas culturas y personas”

Así, en el caso de la GENERACIÓN X (1965-1981) – la generación con enfoque en el capital y más conformada, el cambio se enfoca en un mayor nivel de conciencia y, consecuentemente, es una oportunidad para hacer algo por la sociedad: una generación más humanista, más por lo colectivo.

En el caso de las GENERACIONES Y (1982-1994) Y Z (1995-2010) – generaciones no conformadas: aquí reside la oportunidad de su acción orientada para la mejora de las condiciones de vida. En estas dos generaciones, el dominio de las tecnologías hace que descuiden más sus relaciones interpersonales. Así, para que la sociedad no se vuelva fría y mecánica, el desafío de estas generaciones es desarrollar simultáneamente el bienestar del individuo y, al mismo tiempo, el bienestar del grupo.

En conclusión, observo que estamos ante una oportunidad para convertir esta crisis en un impulso para alcanzar la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y replantearnos el siguiente cuestionamiento: ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros como individuos en lo colectivo?

Joana Castro e Almeida

Experta en sostenibilidad, cuenta con el Doctorado en Ingeniería del Territorio, IST 2013, en el tema “Gestión colaborativa de conflictos turismo vs territorio”, es Catedrática del Instituto Superior Técnico (IST) en la Universidad de Lisboa, Portugal, impartiendo las materias de planificación urbana, metodología de la planificación del territorio, teoría de la decisión, entre otras.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

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