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Opinión

Economías de supervivencia

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Economías de supervivencia

Amira Ibrahim Ruano

Existe gente que no está quebrando debido a la pandemia o a la crisis de mercado, al contrario, existen negocios que están teniendo su boom en estos preciosos momentos, rompiendo récords de ventas, empleados montando empresas para afrontar la nueva realidad, y si quieren irse a los extremos, algunos empresarios están desmontando su empresa para volverla a armar con un único objetivo: sobrevivir.

Y ya basta de creer que todos acabaremos vendiendo cubre bocas o vendiendo productos de higiene y limpieza, no podemos saturar ese mercado y pensar que así tendríamos éxito monetario o crecimiento exponencial, éstos son mercados “del momento” y van a desaparecer después de esto, los que se queden serán las empresas que modifiquen sus estatutos de operación para salir de la crisis, sobrevivir, renovarse y expandirse.

Les diré dónde están los mercados menos obvios, los que no son Amazon, empresa que por cierto registró un crecimiento de sus ventas rompiendo récords históricos o Netflix que jamás había logrado estos niveles de audiencia alrededor del mundo; pero ¿qué tienen estos dos en común?, tecnología, y la vamos a tener que llevar a las micro, pequeñas y medianas empresas, incluso a los gobiernos desde el federal hasta el municipal o simplemente no van a sobrevivir.

El primero de estos mercados menos saturados es la renta de equipos domésticos, desde “montar un gimnasio en tu casa por un mes”, hasta montar una alberca de la nada y que te sirva únicamente por un par de semanas; en pocas palabras, construir en tu casa o departamento aquello que tenías en el mundo exterior.

Después no podemos olvidar el mercado de los alimentos, no podemos dejar que los restaurantes quiebren de esa manera, el servicio a domicilio es lo más solicitado y es una solución casi de emergencia que podría funcionar hasta en centros comerciales totalmente cerrados ¡dejen a los restaurantes operar con servicio a domicilio! y si su gobierno no se los permite pues desmonten cocinas y trasládenlas a otro espacio donde la única finalidad sea seguir operando con el servicio a domicilio, no es nuevo el concepto de las cocinas ocultas que usan Uber Eats, Rappi o algún otro servicio local.

También dentro de los alimentos es claro que estamos volviendo a cocinar en casa, las personas están gastando cifras ilógicas en los supermercados así que sí , todo lo que tenga que ver con productos alimenticios está en boom hasta cosas para hacer tú mismo como kits de repostería o la producción de moldes para pasteles en Estados Unidos y en Europa registran un sold out definitivo.

El tercer sector que deberá reinventarse es el del turismo, específicamente los hoteles, que si no van a funcionar como residencias para el personal médico (qué sería lo ideal), entonces a desmontar los hoteles desde camas hasta aparatos de ejercicio, o si esto fuera muy drástico, pues emprende la desescalada, en la nueva realidad es difícil imaginar un hotel al 100% de su capacidad, regresemos a lo básico, empiecen a ver el valor de los hoteles como espacios de privacidad y alejamiento, rediseña la percepción de tu mercado, ya se acabó el tiempo donde veíamos las albercas llenas de personas brincando en fiestas, piensen en desescalar, en hacer lo que hacían en versión pequeña y privada con grupos controlados, y sobre todo, llevar al límite las cocinas, ofrecer servicios de cocina a empresas que estén trabajando o ahora promocionar más que nunca sus restaurantes, en teoría los hoteles son los vendedores de turismo por excelencia entonces vendan cocina típica de cada lugar a buscar nuevas “especialidades” y nuevos puntos de interés del consumidor.

Un cuarto mercado en definitivo auge es el sector de la salud y la sanitización, pero es claro que no podrá ser como antes y en países como los Estados Unidos, más adelantados al nuestro, la telemedicina está creciendo, pero cuesta pensar que en nuestro país esa idea pueda tener mercado en México como la nueva forma de ofrecer servicios médicos. Hay más ejemplos de esto, en países colapsados por el Covid-19 muchos ginecólogos están asistiendo a mujeres desde la distancia para tener partos seguros en sus casas, claro con toda la supervisión médica posible; doctores online dando consultas todos los días vía electrónica, no es difícil pensar que en el futuro los hospitales irán a tu casa y no tú al hospital, y con esto me refiero a servicios de enfermería y aparatos de fácil movilidad.

En la industria de la sanitización, la robótica está tomando su lugar, robots desde los que pueden hacer la limpieza por ti, hasta ver cómo los aparatos de uso casero se van a perfeccionar para que sean más fáciles de usar y cada vez más nos permitan éxitos caseros de “házlo tú mismo”.

Toda reestructura de nuestra vida pública y privada necesariamente requerirá de Arquitectos e Ingenieros que, aunque aparentemente ahorita no están trabajando, pronto tendrán su momento pues muchas estructuras de edificios, hoteles, restaurantes, hospitales, oficinas e incluso escuelas tendrán que modificar sus construcción para hacerlas más seguras sanitariamente, promoviendo una mayor distancia entre persona y persona, espacios personales más grandes y espacios de convivencia grupal mucho más pequeños, ese boom ya viene.

Estos cambios en la construcción traerán consigo la adopción de nuevas fuentes de energía, los paneles solares, energías renovables desde tu casa y actividades sustentables que vayan desde crear huertos en tu casa hasta sembrar nuestros propios alimentos, esta es otra tendencia que el retorno a nuestras casas lleva como nunca a la alza.

Finalmente los servicios profesionales, consultorías online de abogados, contadores, economistas, psicólogos, nutriólogos, entrenadores, todo se está moviendo a distancia lo cual genera dos cosas: que las oficinas ya no sean vistas como algo indispensable para ofrecer servicios profesionales y que las aplicaciones de administración de personas sean cada vez más indispensables para colaborar a distancia y también cuidar las relaciones con clientes, además de la contabilidad online y adaptada para no hacer trámites presenciales, yendo un poco más lejos, es posible que incluso los juzgados dejen de existir como los conocemos, incluso los juicios podrían cambiar su formato, tomemos en cuenta que paralizar el sistema legal del mundo tiene consecuencias que apenas podremos medir.

Quizá el servicio profesional que fue más drásticamente afectado haya sido la educación, que de un día para otro fue forzado a operar online a todos los niveles, desde kínder hasta doctorados, podríamos ver al sistema de educación dar un giro como nunca antes, pero claro, tenemos que tomar en cuenta que en países como México la digitalización total no es una realidad que podamos financiar porque sería excluir a la clase menos privilegiada de este país, los que no tienen acceso a computadoras o internet, tenemos que pensar cómo adaptar la educación a tiempos donde tener en un solo salón a más de 30 personas es un verdadero riesgo.

Bienvenidos a la primavera de la tecnología donde el que mejor sepa adaptarla a su negocio o profesión será quien sobreviva y quien no lo haga tendrá que buscar cómo hacerlo, porque esta realidad ya está aquí, no se va a ir a ningún lado por lo menos en los próximos dos años.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.