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Opinión

Decir y Hacer  debe de  Ser

Tal vez, detrás de esa mala imagen que se ha creado a partir de sus tempraneros decires, se esconde un verdadero genio.

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Decir y Hacer debe de Ser

Irene Ortega Valdivia

Para rubricar el sentimiento que nos produce éste mes próximo a fenecer, -valga la comparación- es bueno lo que se escucha, porque las realidades que se están confrontando, se van tornando en algo trascendente, ya que algunos decires y sus haceres casi representan un tiempo perdido.

Tal vez, detrás de esa mala imagen que se ha creado a partir de sus tempraneros decires, se esconde un verdadero genio, por lo que es posible que alguna vez hayamos escuchado hablar de las pruebas que miden nuestro IQ a partir de los diferentes modos de razonar; sin embargo, el detectar los malos hábitos, también pueden delatar si es una persona con altos o bajos niveles de inteligencia.

Y aunque el contenido de sus palabras es bueno y el desarrollo de las mismas es deficiente, para él no hay tiempo perdido; y por lo mismo es muy importante el conocimiento que se adquiere al escucharlo, aunque es un hecho que ese conocimiento está sufriendo cierto demérito al escuchar también los medios electrónicos.

En éste caso específico, nos ha quedado claro que uno de los rasgos más importantes de las personas inteligentes, es que tienden a ser optimistas; y es por ello que creen que hasta el tráfico y el tiempo estarán a su favor. Por qué? porque saben bien separar las cosas importantes de las que no lo son; y también porque tienen bien claros sus objetivos, importándoles poco o nada su frase de apertura, su saludo, el exordio y hasta la perorata del cierre. Y esto, es el resultado de la prepotencia, la ignorancia y la falta de tolerancia.

Y con estas audacias viene a mi mente si Einstein no era bueno en matemáticas, Bill Gates nunca terminó sus estudios universitarios y a Thomas Alva Edison le dijeron que era “demasiado estúpido” para hacer cualquier cosa, no obstante ellos y muchos más lograron cosas espectaculares, como? diciendo y haciendo.

Sin duda, la inteligencia nos hace ver las cosas desde una perspectiva completamente distinta a la de los demás; lamentablemente ésta, a menudo apunta a una realidad cruda y un poco amarga que hace sentirnos ansiosos y con un algo de temor ante lo que nos depare el futuro.

Y así, somos testigos tanto de ideas fantásticas como de riesgos, planes y cambios que jamás se han considerado; y peor aún, la poca previsión de las consecuencias, las extravagancias y hasta algunos velados insultos proferidos, pero siempre tomándolos como la oportunidad de conocer nuevas opiniones, planes y actitudes en todos sus decires y haceres, tratando siempre de no ver una actitud bochornosa y sin sentido, aunque decir y hacer debe de ser.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.