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lunes, enero 18, 2021

LA VUELTECITA VERDE

Lic. Guillermo Ingram García

Juan llevaba de enamorado tres años con una chica muy linda llamada Alexandra, y hasta el momento no había podido tener relaciones sexuales con ella. Un día empezó a acariciarla apasionadamente, le quitó la ropa, pero cuando intentó hacerle el amor, ella se excusó diciendo que solo haría eso después del matrimonio, pero que una vez casados podría hacer “La vueltecita verde” con ella. Muy confundido con esto, Juan llamó a Johanna (una mujer con quien él tenía sus escapadas). Fue al departamento de ella y le pidió que hicieran “la vueltecita verde”. Johanna, asustada, comenzó a gritar diciendo que ella era una mujer respetable y que nunca le pasaría por la cabeza hacer una cosa de esas y le ordenó salir inmediatamente de su casa diciéndole que se olvidara para siempre de ella. Más confundido todavía, Juan decidió ir a un prostíbulo. Escogió a una mujer linda, se fue para un cuarto con ella y le preguntó si ella sabía de todo. Ella le respondió que hacia cualquier cosa por dinero. Entonces Juan le pidió
que hicieran “la vueltecita verde” con él. Ella, prosti de profesión, respondió que no por ser una mujer de la vida alegre dejaba de tener honor y que era una mujer que se respetaba mucho y la emprendió a golpes contra él. Oyendo aquel alboroto el dueño del cabaret, abrió la puerta de una patada y preguntó airado: “¿Qué fregados está pasando aquí?”. Juan, más confundido que nunca, le dijo que solo le había pedido a la muchacha un poquito de “La vueltecita verde” con él. Al oír esto, el dueño del cabaret enfureció y lo sacó a empujones del prostíbulo, gritándole que no volviera a aparecerse por ese lugar. Así, confundido, Juan fue a buscar a Fulvio (un muchacho gay) para aclarar dudas al respecto. Cuando lo encontró en su peluquería -la de Fulvio-, se saludaron muy efusivamente, y Fulvio le dijo que estaba dispuesto a pasar una noche con él. Entonces Juan le propuso también hacer “la vueltecita verde”. Fulvio no soportó oír eso y comenzó a golpearlo con el secador de cabello, los rulos y el cepillo, y le dijo que era un malparido desgraciado y que no quería volver a verlo más en su vida y lo echó, ayudando por otros estilistas que estaban con él, lo sacaron a punta de taconazos. ¡Juan estaba ya ansioso, enloquecido y desesperado!… Fue, buscó a Alexandra (su enamorada) y le pidió que se casara inmediatamente con él. Quería hacer el amor con ella pero más que eso mataba por hacer “la vueltecita verde”.
Alexandra aceptó y muy eufórica enfatizó que lo haría muy feliz y que sí, harían “la vueltecita verde” todas las veces que él quisiera. Se casaron y se fueron de luna de miel. Juan, muy inquieto, quería interrumpir el viaje para hacer la tal “vueltecita verde”. En esa ansiedad, desvió su atención del camino, provocando un accidente y Alejandra murió. Ahora él está tratando de averiguar qué es esa inche “vueltecita verde” y yo también.
Perdí en su momento mi inche tiempo leyendo el inche correo en donde me enviaron lo anterior y no te dicen ¡Qué diablos es la “vueltecita verde” ¡Así que no pienso quedarme con esta duda yo solo!

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