Amenazas económicas globales del 2020

En el año 2019 se ha consolidado la desaceleración económica global, golpeando con especial intensidad a la economía de la zona euro, una de las más abiertas y expuestas a lo que ocurre en el comercio internacional. En 2020 se espera que esto toque fondo y se inicie una nueva etapa de crecimiento que estará caracterizada por una nueva normalidad (bajo crecimiento, baja inflación y bajos tipos de interés).Todas las previsiones de crecimiento vaticinan un menor crecimiento para la economía global y los países desarrollados, un avance mundial del PIB del 2,5% en 2019 y 2020, una desaceleración notable respecto al 3,2% de 2018. El crecimiento en la zona euro caerá al 1,1% y en EEUU al 2,2%.

En el panorama hay varios riesgos que podrían causar un deterioro o incluso una recesión. El más importante de todos continúa siendo la proliferación de una guerra comercial, las barreras entre EEUU y China han aumentado a pesar la “fase uno” y Donald Trump ha declarado que podría retrasarse la paz comercial hasta después de las elecciones presidenciales de 2020. El gran riesgo reside en la expansión de esta guerra comercial, involucrando a la Unión Europea y a nuestro país, así como a países de Asia con una balanza corriente positiva con EEUU (que exporten más de lo que importan de EEUU).
Otro factor es la incertidumbre política en varios frentes, como el Brexit o la inestabilidad en Italia. Las protestas sociales también se pueden encuadrar dentro de este apartado. Por ejemplo, Hong Kong está sumido en una recesión económico tras meses de protestas. La desaceleración de China es un riesgo que se encuentra en todas las previsiones de las firmas financieras. Una desaceleración adicional de China incidiría en una reducción considerable del crecimiento mundial.

Los riesgos apuntan a la Reserva Federal de Estados Unidos que acumula tres bajadas de tipos en los últimos meses. En diciembre de 2018 se dieron fuertes turbulencias financieras porque la Fed ajustó la política monetaria demasiado. Por último, el riesgo del impredecible precio del petróleo. Una parte importante de su producción procede de países situados en zonas de conflictos bélicos e inestabilidad, por lo que cualquier acontecimiento puede desajustar el fino equilibrio entre oferta y demanda, que siempre recurre a los inventarios de crudo mundiales. La combinación de factores hará de 2020 un año con muchos componentes de riesgo y probabilidades de recesión.

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