Fútbol a la mala

Ya se ha escrito demasiado acerca de la llegada de Maradona al fútbol mexicano y a ese respecto, solo quiero apuntar que Diego Armando nos recordó que no hay que ser “el consentido de la clase” para tener impacto mediático, pero sí ser fiel a tu ADN. En la era de la inmediatez de las redes sociales y la enorme lupa que representan para la audiencia, pareciera que lo políticamente correcto es lo que tiene éxito en las figuras públicas dentro de la industria del fútbol o, al menos, que para no ser blanco de “memes” y “trolleo”, es más conveniente apegarse a lo que dicen los teóricos más tradicionales de la comunicación.

A lo largo de la historia del fútbol hemos visto a muchísimos personajes que, al ser fieles a su esencia, han logrado popularidad alejándose de “los lugares comunes” al declarar y con su vida fuera de las canchas. Remontándonos a la década de los años 60, tenemos al talentosísimo jugador del Manchester United, George Best (también conocido como “El quinto Beatle”), sumamente popular entre el público femenino, con un serio compromiso ante el alcohol, enmarcado por una muy recordada frase: “En 1969 dejé las mujeres y la bebida. Fueron los peores 20 minutos de mi vida”.

Una década más adelante, el Nottingham Forest hizo historia en Europa de la mano del mítico Brian Clough; un entrenador al que seguramente Mourinho tomó de ejemplo para los partidos que el mandamás del vestuario juega al declarar ante la prensa. Clough decía “Yo no diría que era el mejor entrenador, pero siempre ocupé el primer puesto”, y Mourinho, al llegar al fútbol inglés, dijo una frase que marcaría su carrera: “I think I am the special one”. A veces para quitar presión a los jugadores, a veces porque en su personalidad hay un marcado narcisismo, como también lo tiene Hugo Sánchez, Clough y Mourinho representan modelos a seguir para entrar al sinuoso camino de la guerra de declaraciones.

Del otro lado del charco, en la MLS de los vecinos del norte, tenemos a un jugador que no solo es polémico y narcisista por excelencia, también maneja su personaje a la perfección en toda su comunicación; habla en tercera persona de sí mismo, es la imagen de la arrogancia sustentada en un fondo de talento único y disciplina, un fondo que le permite ser exitoso a nivel mediático cuando para anunciar su llegada a LA Galaxy lo hace con un desplegado de página completa en Los Angeles Times que reza: “Querido Los Angeles, De nada”. Seguramente ya saben que me refiero a Zlatan Ibrahimovic.

El fútbol es una industria que, si bien en su esencia está el representar un alto valor positivo, también es entretenimiento, en algunos casos la prensa deportiva se convierte en prensa rosa y ante este panorama, contar la historia desde la perspectiva de “el malo” también es rentable, también conecta con una audiencia mucho más amplia de lo que parece.

@angelpalma1

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