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lunes, mayo 17, 2021

Suspensión de búsqueda en fosas clandestinas tiene a madre en la desesperación

Suspensión de búsqueda en fosas clandestinas tiene a madre en la desesperación al igual que sus compañeras del Colectivo Solecito, María del Rosario Pérez para hallar a su hijo.

La angustia y el coraje carcomen a decenas de madres que buscan a sus hijos en las diversas fosas clandestinas del estado, donde las expediciones fueron suspendidas hace poco más de mes y medio debido a la emergencia sanitaria de Covid-19.

El mismo enfado consume a María del Rosario Pérez, desesperada por volver a aquellos lugares donde podría estar el ser al que le dio la vida.

El 9 de septiembre de 2016 fue la última vez que María del Rosario vio a su hijo Arturo Manuel Huguett Pérez, que hasta ese entonces tenía 17 años y era papá de una niña con apenas seis meses de edad.

Suspensión de búsqueda en fosas clandestinas por la cuarentena

Aquella mañana la madre salió muy temprano de su domicilio para ir a trabajar, pero al volver por la tarde no encontró a Arturo Manuel, con quien se comunicó por última vez a las dos de la tarde para decirle que ya se dirigía a casa.

Él nunca llegó, ni respondió las llamadas ni los mensajes por WhatsApp.

“Ese día mi hijo iba a ir a ver un partido de futbol, que venía a jugar el Pachuca contra el ‘Tiburón’, ya tenía su boleto, pensé que estaba en el estadio por lo del partido me esperé, pero no llegó, llamé a su tía, él iba al partido con su hijo, no me contestaron, pero como a las 12 de la noche ella me llamó para preguntarme si mi hijo estaba ahí”, relató.

De Arturo Manuel no volvió a saberse rastro alguno desde entonces. María del Rosario no tuvo más remedio que acudir a fiscalías, hospitales, inspecciones de policía e inclusive a la Cruz Roja con la esperanza de encontrarlo, pero no fue así.

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Como si se lo hubiera tragado la tierra, su hijo no apareció, pero fue quizás el destino el que quiso que María supiera lo que pasó con él. Fue hasta un año después de su desaparición que una persona que observó como unos hombres lo secuestraron le contó todo.

Aquel 9 de septiembre Arturo Manuel iba a bordo de su motocicleta cuando dos automóviles que lo perseguían lo impactaron por la parte de atrás, por lo que él terminó sobre el pavimento.

Inmediatamente unos hombres lo recogieron y se lo llevaron, sin embargo, se dieron cuenta que no era la persona que buscaban.

“Se habían equivocado de persona, pero de todos modos se lo llevaron, y la mamá de su niña lo buscaba en el Facebook y le mandaba mensajes, un día le preguntaron si lo seguía buscando y le dijeron que lo tenía que buscar de fosa en fosa, porque él ya no regresaría”, comentó.

María del Rosario se unió al Colectivo Solecito tan sólo tres meses después de que su hijo no volvió a pararse en casa, desde esa fecha transcurrieron ya casi cuatro años en los que nunca dejó de buscar en las fosas hasta el pasado mes de marzo, cuando la Fiscalía General del Estado (FGE) y la dirección de Servicios Periciales decidieron pausar las expediciones para poner en cuarentena a su personal, debido a la emergencia sanitaria de COVID-19.

Suspensión de búsqueda en fosas clandestinas por la cuarentena

Colinas de Santa Fe, el kilómetro tres y medio y Arbolillo son las fosas clandestinas en las que ha buscado sin cansancio a su hijo alrededor de cuatro años.

No trabaja, pues su vida es acudir a diario a predios con la fe intacta de por lo menos encontrar su cuerpo y sepultarlo dignamente.

Suspensión de búsqueda en fosas clandestinas por la cuarentena

“El día que me quitaron a mi hijo sentí una desesperación muy grande, me arrancaron la mitad de mi vida al llevarse a mi hijo al llevárselo, es un dolor tan grande, esa gente no se imagina el hueco que le dejan a uno, la desesperación de no saber dónde está mi hijo, de no poder encontrarlo hasta ahora, día a día me preguntó por qué a nosotros, por qué a mí me pasó esto”, platicó.

El objetivo de las madres que conforman el Colectivo Solecito de Veracruz es encontrar a sus familiares, por lo que la suspensión de las actividades de búsqueda en las fosas clandestinas del estado les provocó enojo y desesperación.

“El 16 de marzo hicimos el hallazgo de dos cuerpos, de dos tesoros como nosotras los llamamos, que primero Dios van a regresar a sus casas, claro, no en las condiciones que ellos quisieron.

“Después de estos hallazgos nos suspendieron las laboras, a nosotras nos dio muina, rabia y desesperación porque no podemos seguir haciendo lo que realmente queremos hacer: encontrar a nuestros hijos”, puntualizó.

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