domingo, enero 23, 2022
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Pan de muerto, casi en el olvido

El tradicional pan de muerto que se comercializa en México con motivo de los festejos de “Todos los Santos” podría estar al borde, -literalmente-, de la muerte. A pesar de su buen sabor y lo artesanal de su elaboración, las nuevas generaciones poco se ven atraídas a consumirlo.

Así lo expresó el maestro panadero Alberto Utrera, quien con 44 años dedicado a la materia, augura la pronta extinción del pan de muerto.

“Yo hago pan de muerto desde los ocho años, me enseñó mi papá que también era panadero. Desafortunadamente es una tradición que se está acabando porque las generaciones que lo están haciendo no saben de esto y los que quedamos de las viejas generaciones… al irse las generaciones de hace años las actuales ya no saben de las tradiciones por eso se está perdiendo”.

Con algo de angustia y mientras coloca los huesitos encima del pan, don Alberto exhorta a los padre de familia a acercar a sus hijos a las tradiciones mexicanas como lo es el Día de Muertos y todo lo que de ésta se desprende como lo es el pan y los altares.

“No dejen perder las tradiciones y vayan enseñándoles a sus hijos lo que son las tradiciones, los muñecos de muertos, los altares, pero tienen que comunicársele a las nuevas generaciones porque está en las manos de los padres de familia solo en ellos”.

El llamado de don Alberto es más que alarmante pues explicó que en décadas anteriores se llegaban a elaborar hasta 5 o 7 toneladas de pan de muerto en la Panadería y Repostería Colón, su sitio de trabajo, donde hoy “a duras penas llegamos a una tonelada pero aún así luchamos para que no se pierda la tradición”.

El pan consiste en una pequeña esfera en el centro de la parte superior que representa un cráneo y cuatro canillas que representan huesos.

Es precisamente la propietaria de Panadería y Pastelería Colón, doña Amelia Fernández de Acosta, quien reconoce que la producción del pan en general ha bajado estrepitosamente no solo por la ola de calor sino también porque la economía no está ayudando mucho al pueblo.

“Las ventas del pan bajaron mucho este año sobre todo en verano y es que no hay dinero, el calor no ayuda para nada, a nosotros nos conviene el frío; nosotros seguiremos con el pan de muerto y la rosca de reyes, con las tradiciones”.

Hasta 3 mil pesos cuesta elaborar una altar de muertos

Activan operativo del Día de Muertos en panteones del municipio porteño

Al igual que don Alberto, doña Amelia confiesa que tanto este 2019 como en los años venideros su panadería continuará elaborando el pan de muerto como lo ha hecho en los 70 años en que sus puertas han permanecido abiertas sobre la avenida Independencia del Centro Histórico.

“Tenemos 70 años en esta misma ubicación. Nosotros hacemos el pan de muerto de tradición de toda la vida. Ahora inventaron que lo rellenan de chocolate, de nuez, pero el verdadero pan de muerto es como es, con azúcar o con ajonjolí, ese es el tradicional”.

Y si doña Amelia lo sabe, don Alberto aún más. Es precisamente él quien da la pauta de cómo se elabora el original pan de muerto.

“Son los ingredientes…, al pan de muerto le echan canela, leche, leche condensada y para que la masa agarre fuerza le echan un litro de cerveza. Acá se trabaja con leche Nestlé, con leche Nido y otros ingredientes y el pan de dulce es un pan de todos los días que lleva huevo, leche, azúcar y algunos saborizantes”.

Entrado en su explicación don Alberto prosigue: “al pan de muerto se le barniza con mantequilla y se le espolvorea con azúcar, otros llevan el ajonjolí pero ese se le tiene que echar antes de que se meta al horno. Cuenta la tradición que estos pedazos largos que lleva el pan son los huesitos que nosotros llevamos dentro, la bolita seria la cabecita de los muertos, no incluye mucho pero sí son importantes tener los huesitos”.

Conforme ha pasado el tiempo el Pan de Muerto ha mostrado diferentes formas de preparación.

Contento porque El Dictamen se interesó en la difusión de la elaboración del pan de muerto continuó: “ahorita se deja de elaborar y se cuentan dos horas o dos horas y media para que entre al horno, tiene que reposar; es para que el volumen crezca al doble por la levadura. No le metemos mucha levadura para que no nos gane. En el horno las piezas de 100 gramos van 30 minutos, pero las de medio kilo o de kilo va más tiempo. El pan de muerto se cose a 140 grados centígrados”.

Cabe destacar, que el pan de muerto es un tipo especial de pan que se prepara en México. No es un pan de consumo cotidiano, puesto que está asociado íntimamente a la celebración del Día de Muertos, festividad que puede durar desde un día hasta una semana en el periodo que comprende el mes de octubre y las primeras semanas de noviembre.

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