viernes, septiembre 17, 2021

“Cerillitos” regresan a supermercados luego de un año de resguardo

-Ya tienen la protección de la vacuna anticovid 

Luego de más de un año en resguardo por el Covid-19, los adultos mayores que se emplean como “cerillitos” regresaron a las cajas de supermercados para empacar las mercancías. 

La protección lograda con la aplicación de las dos dosis de la vacuna Pfizer permitió que días atrás volvieran a esta actividad (al menos en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río), la cual les deja entradas por alrededor de 200 pesos al día

Es el caso de don Rodolfo Salinas Arenas, de 72 años de edad, quien antes de la pandemia tenía ya un año y medio de trabajar como cerillo en el supermercado más antiguo de Veracruz ubicado en la avenida Díaz Mirón. 

Recuerda que cuando les notificaron del retiro le asaltó la idea de que ya no regresaría. “Afortunadamente aquí estamos otra vez”, relata enfundado en su uniforme a pantalón azul marino y playera azul rey mientras coloca en bolsas la mercancía de la clientela formada en fila. 

Don Rodolfo Salinas Arenas, de 72 años de edad, regresó a emplearse como “cerillo” en el supermercado, protegido ya con las dos dosis de la vacuna antiCovid-19. Foto: Alina KRAUSS  

“Gracias a Dios volvieron, su trabajo es muy necesario en las cajas; nos apoyan mucho porque en realidad a los clientes les cuesta mucho trabajo embolsar los artículos”, señala sonriente la encargada de la caja 7. 

Como don Rodolfo, más de una veintena de “cerillitos” en este “super” están de nuevo en la actividad que les permite ganarse unos pesos para complementar las bajas pensiones que reciben, aunque en varios casos carecen de éstas. 

“La tienda nos ha tratado muy bien, y nosotros prestamos un servicio a la voluntad de la gente”. 

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Reconoce que al principio de la pandemia les llegó la aportación de la gente que donaba centavos, pero con el correr de los meses la clientela dejó de aportar; porque como dice el dicho: “Santo que no es visto… no es adorado”. 

Don Rodolfo fue empleado durante 20 años de un banco, luego por más de tres décadas sostuvo un pequeño negocio. 

Durante más de diez años también se dedicó al arbitraje de futbol amateur en Veracruz. 

Incluso escribió un libro titulado “Arbitraje en conciencia, se disfruta excelencia”, el cual tiene deseos de promocionar y hacerlo llegar a Aturo Brizio Carter y Cristian Martinoli.  

“Tengo muchas ganas de seguir siendo útil, aunque es cierto que a mi edad se topa uno con ciertos obstáculos”. 

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