Tras la audiencia de su hermano Erik que resultó en el rechazo de su libertad condicional, la comisión judicial de Estados Unidos tomó una decisión en el caso de Lyle Menéndez.
Las autoridades ordenaron que este último permanezca en prisión por el asesinato de sus padres, hace más de 30 años.
Lo anterior, después de que el personal de Rehabilitación de California no lograra persuadir al panel de que ya no representa una amenaza para la sociedad.
Es así que Lyle, de 57 años, tendrá que esperar tres años más hasta que se le conceda otra apelación.
Los hermanos Erik y Lyle Menéndez fueron condenados a cadena perpetua en 1990, por el delito de parricidio.

Fue una fría noche de 1989 cuando los jóvenes de 18 y 21 años, ingresaron a su hogar con armas largas y abrieron fuego contra sus progenitores, quienes estaban mirando televisión.
Ambos armaron una coartada y acusaron a la mafia del homicidio de sus padres.
Sin embargo; debido a que comenzaron a tener una vida de excesos, se les llamó a declarar.
Las autoridades reunieron las pruebas suficientes para inculparlos y fue así que se vieron envueltos en un mediático juicio.
En dicha audiencia, se destapó que el oscuro motivo por el que habrían actuado de esa manera fue porque durante muchos años sufrieron abusos por parte de su padre, todo esto mientras su madre guardaba silencio.
En mayo pasado, gracias a la popularidad de una serie de Netflix inspirada en ellos, se les concedió un pedido de la libertad condicional.
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