El mundo entero lamenta y llora la muerte del Papa Francisco, un líder espiritual de millones, promotor incansable de la paz, la justicia social y la compasión. Jorge Mario Bergoglio no solo fue el primer Papa latinoamericano, sino también el más cercano, humano y valiente en tiempos difíciles.
En México, donde la fe católica forma parte del alma de muchas familias, la tristeza se mezcla con el recuerdo vivo de aquel histórico encuentro que, aunque fue una sola vez, dejó una huella imborrable en el corazón del pueblo.

En febrero de 2016, el Papa Francisco visitó nuestro país por primera y única ocasión. Durante seis días recorrió distintos estados, llevó consuelo, habló de esperanza, de justicia y de paz. Su mensaje, tan humano como divino, sigue resonando en cada persona que lo vio pasar en su papamóvil, que lo escuchó predicar en misa o que simplemente lo siguió con devoción desde casa.
A manera de homenaje, recordamos cómo fue esa emotiva visita que unió a México en fe, alegría y reflexión.
12 de febrero: Llegada a México del Papa Francisco y bienvenida presidencial
El Papa Francisco llegó a la Ciudad de México la noche del 12 de febrero de 2016. Fue recibido en el Aeropuerto Internacional por el expresidente Enrique Peña Nieto. A bordo del papamóvil, recorrió 20 kilómetros de calles entre vítores y lágrimas de emoción hasta la Nunciatura Apostólica.

13 de febrero: Bienvenida oficial y encuentro del Papa Francisco con obispos
La jornada comenzó con una ceremonia de recepción en el Palacio Nacional, en su calidad de Jefe de Estado. Más tarde, en la Catedral Metropolitana, se reunió con más de 160 obispos y lanzó un fuerte llamado a combatir la corrupción y a acompañar al pueblo frente a la violencia.

Visita a la Basílica de Guadalupe
Ese mismo día, por la tarde, el Papa visitó la Basílica de Guadalupe, uno de los recintos religiosos más importantes de América Latina. Celebró una misa ante miles de fieles, dejando clara su devoción a la Virgen Morena.

14 de febrero: Misa en Ecatepec y visita al Hospital Infantil
En el Estado de México, Francisco ofició una misa multitudinaria en Ecatepec. Posteriormente, en la capital del país, visitó el Hospital Infantil Federico Gómez, donde convivió con niñas y niños enfermos, regalando palabras de consuelo y sonrisas sinceras.

15 de febrero: Encuentro con pueblos indígenas en Chiapas
En San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se celebró una misa en lenguas indígenas y se pidió perdón por los siglos de marginación hacia los pueblos originarios. Fue un acto profundamente simbólico que aún se recuerda con respeto y emoción.

16 de febrero: El Papa Francisco hizo un llamado a la esperanza en Morelia
En Michoacán, tierra marcada por la violencia, el Papa se reunió con jóvenes, seminaristas y comunidades religiosas. Desde el Estadio Venustiano Carranza, envió un mensaje de esperanza, denunciando la resignación y la desesperanza provocadas por el crimen organizado.

17 de febrero: Ciudad Juárez, frontera de fe
En su último día, visitó Ciudad Juárez, donde celebró una misa frente a la frontera con Estados Unidos, en un gesto histórico por los migrantes. También recorrió un centro penitenciario y se reunió con trabajadores. Aquella misa binacional simbolizó unidad y compasión más allá de las fronteras.

Despedida del Papa Francisco: Misionero de paz
Esa misma noche, el Papa Francisco fue despedido oficialmente por el gobierno mexicano y partió rumbo a Roma en el avión que fue nombrado “Misionero de la Paz”. Hoy, su legado permanece presente en cada rincón que tocó con su presencia.

Aunque solo visitó México una vez, el Papa Francisco dejó un mensaje que muchos aún recuerdan: uno de esperanza, cercanía y fe. Hoy, al despedirlo, nos queda el recuerdo de aquel encuentro que unió a millones y nos invita a seguir construyendo un mundo más justo, humano y solidario.
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