Desde el Mirador Canadiense y en el Vagón del Tiempo
Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Como una pantalla luminosa aparece ante nosotros el gran poeta colombiano Porfirio Barba Jacob con su maravilloso poema “Canción de la vida profunda”, en el que analiza desde el fondo de su corazón y la profundidad de su mente llena de sabiduría, las emociones que nos envuelven en los sentimientos que brotan de nuestro ser en los diferentes días que nos toca vivir, y recordamos en distintos tramos del camino, casi con devoción, este poema, que fue uno de los más hermosos que aprendimos en la inolvidable academia de declamación dirigida por la maestra Virginia García de Vázquez, quien fuera alumna del famoso declamador de América Manuel Bernal…
EN EL MONASTERIO DE LA RESURRECCIÓN DÍA PLÁCIDO
Uno de esos momentos fue cuando llegamos el sábado, trece de junio, al Monasterio de la Resurrección, cercano a Toronto, y contemplamos el área boscosa con una laguna, que parecía la encantada de los cuentos de hadas. Nos invadió un sentimiento de paz que podríamos comparar a una escena celestial, aspiramos el aire puro de los grandes árboles del entorno y pedimos una foto para perpetuar el momento. Surgió allí el poeta cuando escribió: “Hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos, niñez en el crepúsculo, laguna de zafir, que un verso, un trino, un pájaro que cruza, y hasta las propias penas nos hacen sonreír”, “y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres, como en las noches lúgubres el llanto del pinar; el alma gime entonces bajo el dolor del mundo, y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar”…



FUE UNA CONVIVENCIA DE FAMILIAS INOLVIDABLE
Convivimos con las familias que en determinadas ocasiones se reúnen para disfrutar de este paraíso terrenal y platican, y juegan, y oran con suma devoción, nacida tal vez de la fe y el amor que el Padre Hanna inspira y que lo acerca a quien quiera visitar este recinto religioso que es testimonio de su decisión de dedicar su vida a servir a Dios promoviendo su palabra y el amor a sus semejantes que se traduce en una verdadera ayuda, no solo material sino espiritual, que surgió de la profunda reflexión que cambió su caminar en este mundo, y cuya historia se remonta a los años en que era un jefe de familia, con su esposa y dos hijos, cuando en esos días, de los que prefiere no hablar, él era un próspero empresario que siempre estaba viajando para obtener beneficios materiales que lograba, pero lo mantenía alejado de su familia, hasta que un día su esposa le pidió indiscutiblemente el divorcio, y la reflexión profunda llegó a su mente…
DECIDIÓ DEDICAR SU VIDA A SERVIR A DIOS
Dedicó sus bienes a obras de caridad e ingresó a un centro religioso despojado de los bienes materiales que no le dieron felicidad, y entregó su vida al servicio de Dios. Lo conocimos en una iglesia de Toronto, donde formaba parte del grupo eclesiástico, pero se propuso construir un Monasterio y su pasión religiosa llamó la atención, y le fue donado un amplio terreno donde inició con sus manos su duro pero gratificante trabajo que le ha llevado duras jornadas en las que desde luego ha tenido la ayuda de muchos voluntarios y valiosas donaciones que han logrado un amplio y muy bien cuidado edificio con tres niveles, canchas sencillas pero dispuestas para los jóvenes y niños de las familias que acuden a recrearse ahí, llevan viandas para compartir y espíritu fraternal…



RECIBE FELIZ CON SU SAYAL CAFÉ A LOS VISITANTES
El Padre Hanna con su sayal café y sandalias recibe con una sonrisa a todos los visitantes y acuerda con ellos celebraciones que comienzan temprano de la mañana y van terminando al atardecer cuando los visitantes se despiden llevando en su interior emociones gratificantes y la concepción del mundo que nuestro Padre Eterno quiere filtrar en nuestro interior… Y también algunos regalos materiales del anfitrión como un cartoncito de huevos de las gallinas que tiene en sus gallineros, plantas que cultiva, y verduras de sus sembradíos. Se une a él para la despedida su hija, que hace algún tiempo decidió vivir con él, porque tal vez en tiempo no lejano también necesite apoyo y compañía, aunque él dice que nunca está solo, aún en su vida campestre, pues está con Dios…
TAMBIÉN HAN SEGUIDO DÍAS PLACENTEROS
Y volviendo a los días vividos, hemos tenido muy placenteros días con los partid os de la Copa Mundial de la FIFA, y en agenda de la semana tendremos cumpleaños cercanos que celebrar, mañana martes 23 enviamos cariñosas felicitaciones a mi hijo estadounidense Mark Blackmer, el viernes 26 a mi hermano político Horacio Morales, y seguiremos la cuenta de cumpleañeros la semana siguiente, pero tendremos dos eventos poéticos en la semana allá en Veracruz: El jueves 25 la presentación del libro “Manantial Poético”, de Gonzalo Valenzuela, en el auditorio del JUEJ, y el viernes doble presentación del libro de Gonzalo y del Dr. Guillermo Solís “Desenclaustrando el alma”, en el antiguo IVEC. Nuestro correo: [email protected]
