Percusionista y vocalista colombiano con capacidad especial visual
Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Ninguna capacidad especial o discapacidad, puede cortar el don del arte en alguien que ponga todo su amor y empeño, y así lo demuestra Wilmer Jaramillo, nacido en Colombia, con discapacidad visual, pero con el corazón henchido de sentimiento musical. Wilmer empezó a cincelar su don en el año 2004 al ingresar a la Corporación Musical para el Arte y la Cultura, de Apía, Colombia, poniendo todo su empeño en la tarea de desarrollar el sentimiento musical que bullía dentro de su ser.
CON UNA VOZ QUE LLEGA AL CORAZÓN
En su proceso formativo integral llegó hasta 2011, enseguida empezó a destacar como percusionista, pero en el 2007 se integró al Coro de la misma Corporación y posteriormente incursionó ya como solista. En el 2013 amplió su experiencia coral ingresando al Coro del proceso de atención a la discapacidad de la Caja de Compensación Familiar.

SU INQUIETUD LO LLEVÓ AL ARTE ESCENICO
Mas su inquietud artística lo llevó al ambiente escénico y se integró al Grupo de Teatro Tacto y Espacio, de la ciudad de Pereira, fortaleciendo su experiencia teatral y sensorial y ya en el 2024 se vinculó a procesos formativos de la Secretaría Municipal de Pereira. Ha tenido oportunidad de compartir escenario con reconocidos artistas de la música popular colombiana, como el Charrito Negro, Segundo Rosero, Luisito Muñoz, Yeison Jiménez y Jessi Uribe, dejando constancia del sentimiento que mueve y extasía, a través de su voz. Wilmer Jaramillo es ya miembro de la Asociación Cultural Antonio Montes y ha prometido participar en el I Festival de Música Latinoamericana que se efectuará en la Axarquía de Málaga, el próximo mes de octubre.
