Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Cuando un ser humano trae en lo más profundo de su alma el don del arte, puede proyectarlo, diríamos, de manera empírica, pero a esta se suma la fuerza de la divinidad que no puede conseguirse en ninguna institución, porque es un artista nato y emite una luz que enseguida lo distingue; este es el caso del pintor colombiano José Alonso Loaiza, de quien la primera chispa fue cuando retomó la teoría y técnica directamente de los libros y su propia creatividad que motivaron su ejercicio artístico, habiéndose iniciado como dibujante publicitario, lo que posteriormente lo llevó a estudiar con los monjes benedictinos, permitiéndole con esta integración logros como pintor.

RETRATOS COMO EL DE GARCÍA MÁRQUEZ
A principios del año 2000, recibe mención de honor de Lilly Internacional en una exposición en Londres, y en 2005 la industria Propac realizó un tiraje de mil unidades de calendarios con seis de sus pinturas para ser enviadas a consulados y embajadas de todo el mundo. Es pintor de retratos, y para palacios arzobispales y el palacio de gobernación de Caldas, ha hecho muestras artísticas para el Senado de la República de Colombia, Panamá, Miami, Portugal, España, y recientemente realizó para el homenaje a Gabriel García Márquez la pintura “El coronel no tiene quien le escriba”. Su propuesta artística se basa en la representación tanto realista como impresionista de la figura humana y de la belleza del cuerpo tanto femenino como masculino, utilizando estos personajes como elementos principales de variadas composiciones donde introduce animales, objetos y naturaleza, para construir historias en las que expresa su percepción sobre la vida y toda la creación divina.

DÉCIMO ANIVERSARIO DE LA ACAM
José Alonso Loaiza, quien es miembro de la Asociación Cultural Antonio Montes, de Málaga, España, con la que estuvo en 2018, prometió estar en la celebración que sus directivos, el maestro Antonio y la doctora Jeny Alfaro, están preparando para octubre, para recordar el décimo aniversario de su fundación. Nos encantaría asistir y conocerlo personalmente porque imagino la grandeza de su arte que me hace recordar un tío que trajo ese don, y en medio de dificultades económicas, logró destacar y realizar pinturas para diversas instituciones privadas y del gobierno, sin faltar Veracruz; algunas están a la entrada de un conocido hotel, y nosotros tenemos una acuarela de su concepción. Nació en la ciudad de Alvarado, que lo homenajeó en vida, se llamaba Marino Vergara.
