Eddie Jordan perdió la batalla contra el cáncer, falleciendo a los 76 años a causa de un cáncer de próstata y vejiga que se había extendido a la columna y la pelvis.
Su primer trabajo fue en un banco de Irlanda, pero debido a una huelga tuvo que dejarlo. Se mudó a la isla de Jersey, donde tuvo dos trabajos y fue ahí donde conoció el karting en el circuito Belle Vue del club de Jersey, en St. Brelade.
Cuando las cosas mejoraron, regresó a Irlanda, su país natal, y empezó a competir en karts, lo que lo llevó a la Fórmula Ford y después a la Fórmula 3. Las carreras se convirtieron en lo más importante para él, tanto que tenía otros trabajos para poder costear su vida en el mundo de las carreras. En 1978, ganó el campeonato regional de la Fórmula Atlántica.

Convirtiéndose así en una leyenda del automovilismo irlandés, a consecuencia de su buen desempeño fue reclutado por Derek McMahon en 1979 en la Fórmula 3 británica junto a Stefan Johansson. Estando ahí, se le asignaron tareas administrativas, en donde sus resultados eran buenos, pero no eran igual de buenos en la pista.
Esto provocó que dejara el asiento del piloto para fundar su propia escudería en 1980, a la que nombró Eddie Jordan Racing. Esta hazaña no fue fácil, sobre todo en las primeras temporadas. En sus primeros años, compitió en Fórmula 3 y Fórmula 3000 Internacional, donde lograría el título en 1989.
El legado de Eddie Jordan

En 1991, Eddie Jordan llevó a su equipo de Fórmula 1 a debutar, inspirado por su éxito en categorías inferiores. Contrató a Andrea de Cesaris y Bertrand Gachot como pilotos, con autos impulsados por motores Ford. El equipo logró un impresionante debut al quedar en quinta posición en el campeonato de constructores, con De Cesaris terminando noveno en la clasificación de pilotos.
Sin embargo, Gachot fue encarcelado y reemplazado brevemente por Michael Schumacher, donde fue su debut en el Gran Circo. Schumacher rápidamente pasó a Benetton tras una carrera, lo que la catapultaría como una joven promesa para la Fórmula 1.
El éxito inicial tuvo un costo. En 1992, Jordan se vio obligado a cambiar a motores Yamaha, más económicos pero menos competitivos. Con Maurício Gugelmin y Stefano Modena como pilotos, el equipo tuvo un desempeño complicado y solo consiguió un punto, y este llegó en la última carrera de la temporada.

La escudería tuvo sus altos y sus bajos. Jordan vendió el 40% de su equipo a la firma de capital de riesgo Warburg Pincus. Con el nuevo capital adquirido, comenzó a disfrutar de su fortuna, lo que trajo como consecuencia que Eddie perdiera el enfoque principal hacia el equipo. Aquellos familiarizados con el funcionamiento de la empresa notaron que, a partir de ese momento, empezó a asumir un papel menos activo, mientras que antes Jordan supervisaba cada aspecto del equipo.
Después de estar 15 años en la Fórmula 1, a falta de patrocinadores y personal técnico, la escudería Jordan fue adquirida en 2005 por el grupo ruso Midland, que en 2006 le cambió el nombre a Midland F1. Pasó por muchos cambios hasta convertirse en la escudería conocida como Aston Martin.
Eddie Jordan diversificó sus actividades empresariales, incursionando en áreas como el sector inmobiliario, las competiciones de caballos y el fútbol. Además, mantuvo su compromiso altruista apoyando a la organización benéfica Young Lives vs Cancer, anteriormente conocida como CLIC Sargent.

A pesar del duro diagnóstico, conocido desde el año pasado, Jordan se mantuvo activo hasta el final e incluso expresó recientemente su entusiasmo por su rol como patrón del London Irish Rugby Football Club, según compartió su familia.
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