Pese a las amenazas de deportaciones endurecidas por el presidente Donald Trump, sigue fuerte la presencia de la industria gastronómica mexicana tanto en la modalidad rodante como establecida, donde el menú preferido radica en los tacos en amplia variedad y, en menor grado, tortas con el toque único que suelen dar los paisanos radicados en la ciudad de Chicago.
El reportero de El Dictamen tuvo la oportunidad de entrevistar a Manuel Flores Pérez, mexicano de la zona de Atotonilco el Alto, Jalisco, quien llegó a la Unión Americana hace 25 años y hoy ocupa espacio desde las 10 hasta las 20 horas en el centro de esta metrópoli, a un costado de la avenida Michigán, la vialidad principal de la misma. Joven maduro que está al frente de un negocio muy rentable.
Abierto al diálogo, abordamos a Manuel. Dijo estar satisfecho con los resultados de su aventura emprendida hace más de 2 décadas. Poseedor de un patrimonio sólido que le permite vivir en condiciones dignas y con expectativas de certidumbre, consecuencia de la disciplina financiera y de conducta para transitar sin sobresaltos.

La clave que determina el ambiente de paz familiar radica en el cumplimiento de las reglas de juego marcadas por las autoridades: primero, la regularización de la estancia migratoria, el aprendizaje del idioma inglés, así como alejarse de malas compañías, incluyendo los mismos paisanos, para así cancelar riesgos de caer en violaciones a la ley.
AQUÍ NADA REGALAN , SE GANA
Una recomendación importante de Flores Pérez es en el sentido de cobrar conciencia de que permanecer en suelo estadounidense implica perseverancia en el trabajo, en serio; cubrir metas a cabalidad, puntualidad – inglesa –, actitud respetuosa con jefes y demás personal. En síntesis, aquí, los flojos, merolicos, mentirosos no caben. Lo poco o mucho que se obtenga de ninguna manera es producto del “cuento”, tendrá proporcionalidad con el rendimiento aportado, nada se regala.
Dentro de la lista de exquisiteces presentadas en el carro comedor, figuran quesobirria, tacos y tortas azteca, burritos suizos, entre otros, acompañados de bebidas conocidas en México: Jarritos, Sangría, Coca-Cola, Squirt y la deliciosa horchata. Carnes al pastor, pollo, chorizo. En lo general, es la oferta repetida por los poco más de 200 puestos rodantes que registra la ciudad de Chicago.
Síguenos en Twitter @ElDictamen
O si lo prefieres, en Facebook /ElDictamen.
Y también en Instagram: @ElDictamen
Más noticias: AQUÍ
