Resulta muy difícil poder hablar de esta película, que pare mi gusto, es una de las sorpresas mas destacadas de la temporada, ya que opté por no leer absolutamente nada de su historia y eso me llevó a una enorme sorpresas hacia una narrativa que para nada me esperaba pero que le dio total sentido a todo lo que vivimos en “El drama”, la que puedo considerar como la ideal para ser interpretada por su pareja protagonista, Zendaya, con su sello ya tan característico, y Robert Pattinson, donde ambos nos llevan hacia diversos miembros demuestran angustia, ansiedad, amor, desamor, decepción, sorpresa, pero principalmente bañados de una incomodidad tan terrible por ese giro que la trama nos ofrece desde los primeros minutos y que eso será el parteaguas de toda la serie de desafortunados momentos que viviremos aquí, en donde la forma ágil en su movimiento de cámara, los diálogos y su musicalización, permiten aún mayor tensión y angustia en los instantes en que permanecemos viendo lo que le ocurre a esta pareja.

A pocos días de su boda, una joven pareja tiene que enfrentarse a una crisis inesperada cuando secretos ocultos salen a la luz. Lo que parecía un amor inquebrantable que surge en un momento común y bonito, se tambalea al descubrir que no se conocen tanto como creían, y todo esto provocado en una charla tradicional entre amigos que va encaminándose a un caos de realidades que como golpe fuerte en la cara le da a cada uno de ellos para generar dudas y aceptar realidades. Mientras lidian con miedos y revelaciones que amenazan con separarlos, deben decidir si su amor es lo suficientemente fuerte para resistir la verdad o si su historia de amor terminará antes de comenzar. Entre la incertidumbre y la esperanza, cada elección podría cambiarlo todo en el camino de preparación de una celebración de la que no están tan seguros si quieren realizar para dar inicio a una vida juntos por siempre.

Todos tenemos un pasado, y este solamente puede ser considerado de dos maneras: Bueno o malo. Partiendo de ahí, cada uno como personas vive experiencias distintas, de aquellas que nos dejan marcados y nos acompañan siempre, y aquellas que buscamos superar para tratar de existir en nuestros días sin que esto nos impida desenvolvernos de forma tradicional. Pero todo esto viene siempre acompañado de secretos, aquellos que nos pertenecen y que no tenemos el deseo que se sepan, o aquellos que salen a la luz y que vienen conectados con episodios que creíamos olvidados pero que están tan marcados que no nos permiten tener una existencia tranquila y que, lamentablemente, ocasionan varios contratiempos por culpa de ser actos imperdonables o por la forma en que estos salen y revelan nuestra verdadera identidad, o uno de los episodios más oscuros de nuestro ayer.

Con un reparto adecuado para dar vida a los personajes secundarios, entre la cafetería, un departamento y el salón donde se realizará la alianza matrimonial, la película nos deja descolocados de manera rápida, en especial por ese detalle principal en el que se centra y que va mucho en relación a la verse y la confianza, pero principalmente resulta incómoda a un grado de no imaginar que conforme avanza algo más terrible va ocurriendo, y es que hay momentos donde quieres mirar hacia otro lado porque lo que pasa en pantalla se siente demasiado personal, casi como si estuvieras invadiendo la privacidad de alguien.

Además, existe una enorme sensación de vacío, de tristeza, pero con un dejo de esperanza hacia un nuevo comienzo después de que todo se fue destruyendo poco a poco, porque entre el horror de lo que puso pasar en el ayer, y descubrir que en realidad si se quiere a la persona, se prenden las luces de la sala y te quedas inmóvil, porque aquí no hay lecciones sobre lo que debe ser correcto, simplemente cada uno sabe el mal que hizo y las enormes tragedias que esto representa
en todo a nuestro alrededor, haciéndonos sentir tan humanos y tan miserables a la vez, porque sufre totalmente con este par de jóvenes que pasan demasiado en ese camino al día que debería representar enorme felicidad.
