Una de las películas más crueles… Es verdaderamente imposible no sentir empatía por cada uno de los personajes caminantes, a los cuales vamos conociendo poco a poco desde el momento en que se suman al grupo de jóvenes que realizarán un recorrido para obtener algo que les es necesario sin saber el horror al que se enfrentarán una vez que inicien y en el que el cansancio y los problemas comiencen a presentarse, lo que los pondrá en la mira de aquellos seres desalmados que buscan un mínimo pretexto para eliminarlos de la manera más despiadada que nos podamos imaginar, sin escatimar el dolor que esto pueda representar.

Basada en la novela homónima de Stephen King, “The Long Walk”, la cinta de suspenso dirigida por Francis Lawrence y escrita por J.T. Mollner “Camina o muere” está ambientada en un futuro distópico donde Estados Unidos se ha convertido en un país policial, los ciudadanos ahora son regidos bajo un régimen totalitario liderado por “El Mayor” una figura militar que gobierna el país. Como cada año, el 1 de mayo, El Mayor realiza una competencia llamada “La Larga Marcha”, un concurso donde 100 adolescentes son seleccionados para participar en una ardua competencia mortal donde el desafío consiste en caminar la mayor distancia posible sin detenerse a un ritmo constante de seis kilómetros por hora, hasta que solo una persona quede en pie. El ganador podrá pedir cualquier cosa que más desee por el resto de su vida, de lo contrario, tendrán únicamente tres advertencias y serán eliminados de forma definitiva, y sufriendo en carne propia junto a ellos lo que les está ocurriendo.

La película sorprende, desde el primer minuto hasta el final y uno de los atractivos principales es que está integrada por un semillero de actores jóvenes efervescentes en el cine del Hollywood actual, a quienes hemos visto en recientes proyectos que han logrado éxito, donde han demostrado que forman parte de esos nuevos rostros que veremos, comandados por Cooper Hoffman, a quien podemos considerar como el protagonista con un pasado demasiado doloroso, viene muy de la mano de David Jonsson, quien en totalidad es el motor de esta historia, un amigo fiel que apoya, que pese a tener una vida demasiado triste, hace lo posible por apoyar y es quien se lleva los mejores diálogos; se suma Charlie Plummer como un imprudente joven, Ben Wang, de quien viviremos una escena demasiado intensa, y varios más que destacan por Interpretar sus papeles de manera honesta, descarnada y aguerrida; por la naturaleza de su historia, puede que se sienta excesivamente extensa, pero es necesaria para sentirla e ir siendo parte del recorrido, pese a que pueda ser un poco predecible, mostrando escenas de violencia explícita, entre la angustia y la desesperación de unos jóvenes que son de alguna am era exhibidos y que van quedando menos conforme se acercan a los últimos kilómetros en donde solo uno será el ganador.
