Miles de hectáreas con vocación maicera permanecen subaprovechadas u ociosas por ausencia de subsidios como sucede en casi todos los países del mundo en el afán de garantizar soberanía alimentaria aseguró la contadora Rosa Margarita Castelán Fernández, presidenta de la Unión Nacional de Maíz de la Confederación Nacional de Productores Rurales (CNPR).
En opinión de la representante de los maiceros de la CNPR de todo el país, en el presente ciclo primavera –verano ,momento ideal para la siembra del maíz, alimento básico en la mesa de millones de mexicanos por la humedad desprendida del periodo de lluvias, restringieron áreas de cultivo por falta de créditos oportunos y otros beneficios prioritarios.
El panorama actual preocupa mucho, afirmó, a gran velocidad la política agropecuaria perdió presencia en fomento a la siembra, tecnología, programas fitosanitarios, zoosanitarios, fideicomisos, alcances de banca de desarrollo, fomento en general. El productor de comida del campo se siente desprotegido.
En las anteriores condiciones, Castelán Fernández lamentó la expectativa de producción de maíz, que si bien nos va ,lograríamos 2.7, 2.8 toneladas por hectárea, aplicando semilla híbrida – genéticamente mejorada – y otro paquete tecnológico que encarece el proceso.
Apoyos para el productor
En ningún momento, dijo la entrevistada, los pequeños propietarios quitarán el dedo del “renglón” al exigir al gobierno de la República congruencia entre el decir y hacer, apegados al texto constitucional en el sentido de que los apoyos, incentivos destinados a la producción aun más si se trata de alimento, deben ser parejos.
La realidad es diferente, cuando observamos, según la productora de maíz que los subsidios sólo llegan a gente poseedora de pequeñas superficies, de 1.2 hectáreas, cuyas cosechas alcanzan para el autoconsumo: mientras el resto de la población, bajo esta ruta, a mediano plazo dependerá de importaciones en grano blanco, propio del consumo humano, aunado a los millones de toneladas de la versión amarilla destinada al ganado.
Faltan manos para trabajar la tierra
Si todo lo anterior, no fuera suficiente para preocuparnos ,la líder veracruzana al frente de los productores maiceros hizo referencia del creciente alejamiento de mano de obra en el campo. Jóvenes perdieron arraigo por su origen, cuya causa radica en ingresos vía becas de diversas naturaleza o bien salen en busca de percepciones mayores con menor esfuerzo en la ciudad, en otras entidades federativas o extranjero, sin importar el rigor de la nueva línea migratoria de la administración estadounidense en vigor.
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