Francisco de Paula González Bocanegra, mayormente conocido como Francisco González Bocanegra, fue un poeta, dramaturgo, crítico teatral, orador y articulista que vivió por el amor a las letras. El fue el encargado de escribir los versos del Himno Nacional Mexicano, con la música de Jaime Nunó.
¿Quién fue Francisco González Bocanegra?

Nació el 8 de enero de 1824 en San Luis Potosí, hijo del español José María González Yáñez y la mexicana María Francisca Bocanegra Villalpando, quien en 1929, junto a su familia, fue desterrado de México debido al ordenamiento del primer gobierno federal mexicano que decretó la expulsión de los oriundos de la Península Ibérica.
Fueron desterrados hacia España, donde permanecieron cerca de 10 años en el puerto de Cádiz, donde Francisco recibió educación inicial. El 28 de diciembre de 1939, tres años después de que España reconociera la independencia de México, regresaría al país.
El 8 de junio de 1854 se casó con su prima, Guadalupe González del Pino y Villalpando, quien fue su musa para escribir y con quien tuvo cinco hijas.

El 21 de noviembre de 1855, Francisco recitó una poesía durante la entrega de premios en el Colegio Nacional de San Juan de Letrán, evento presidido por el ministro de Justicia, Benito Juárez. En ese mismo año, contribuyó a la elaboración del artículo “Calle del puente de Roldán” para el libro México y sus alrededores. Posteriormente, en 1856, presentó su obra teatral Vasco Núñez de Balboa en el Teatro Iturbide.

Bocanegra desempeñó varios cargos dentro de la administración pública. Fue oficial archivero de la Administración General de Caminos durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna, censor de teatro y director del Diario Oficial del Supremo Gobierno en la administración de Miguel Miramón, todo esto con el fin de poder sostener a su familia.
Por temor a posibles represalias por haber apoyado y elogiado al gobierno conservador durante la Guerra de Reforma, Francisco decidió refugiarse en la casa de su tío materno, José María Bocanegra. Curiosamente, esta se encontraba muy cerca del lugar donde escribió el Himno Nacional Mexicano.
El 11 de abril de 1861, a los 37 años, Francisco González Bocanegra murió en la Ciudad de México después de haber contraído tifoidea. Los periódicos de la capital describieron su muerte en unas breves líneas: “joven poeta que tanto prometía”. Nadie hizo mención del Himno Nacional, ya que esto estaba prohibido.
Himno Nacional Mexicano

El 12 de noviembre de 1853, el gobierno de Antonio López de Santa Anna lanzó una convocatoria mediante el Ministro de Fomento, Colonización, Industria y Comercio, cuyo oficial mayor era Miguel Lerdo de Tejeda.
Dicha convocatoria fue lanzada con el objetivo de recibir composiciones poéticas entre las que habría de seleccionarse la letra del Himno Nacional Mexicano, a la cual después se le arreglaría la música.
El jurado de dicho concurso fue una Junta de Literatos que estuvo compuesta por José Bernardo Couto, Manuel Carpio y José Joaquín. Los aspirantes a participar debían enviar sus escritos a la dirección del Ministerio de Fomento. El veredicto fue anunciado el 5 de febrero de 1854. De los 23 participantes que hubo, fue Francisco Gonzáles Bocanegra el ganador.

Según la historia que no ha sido confirmada, Francisco no se animaba a escribir una composición para dicho concurso; su prima, y en ese entonces su novia, Guadalupe Gonzáles del Pino, se propuso hacerlo concursar. Un día llegó a visitarla a su casa, la invitó a pasar a uno de los cuartos de la casa a base de engaños, y le mostró papel para escribir, que se encontraba en un escritorio, y además contenía todos los instrumentos necesarios para componer.
Elisa, su esposa, a quien nombró así en su obra, le dijo que lo dejaría salir hasta que hubiese compuesto la letra del Himno Nacional. Salió de la habitación y cerró con llave; después de haber pasado 4 horas ahí dentro trabajando, las hojas pasaron por debajo de la puerta cerrada.

La letra original del himno consta de diez estrofas en octavas italianas con versos decasílabos y agudos en cuarto y octavo lugar, y la cuarteta del coro con agudos en segundo y cuarto. De las cuales, dos estrofas fueron prohibidas, debido a que estas estaban dedicadas al emperador mexicano Agustín de Iturbide y al presidente Antonio López de Santa Anna.
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