Hace 10 años, la mamá de Karime perdió a su hija cuando fue privada de la libertad, asesinada e inhumada clandestinamente. Hoy se dedica a ayudar a otras personas para superar las pérdidas de sus seres queridos a través de grupos de ayuda mutua.
“Cuando tú empiezas a compartir tu experiencia con otras personas, te das cuenta de que todas las emociones, esas tan intensas de tristeza, de culpa, de enojo, de ira (…) te das cuenta de que es un proceso normal. Cuando te das cuenta de que es un proceso normal, eso te ayuda porque permite que salgas del aislamiento, que te vuelvas a reintegrar, y te permite conocer estrategias y recursos que te van a poder ayudar en este proceso de duelo”, dijo Nora Reyes Baruch.
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Tras el trágico suceso de 2014, que le arrebató a su niña de cinco años, Nora creó el grupo de ayuda en Coatzacoalcos. Pero hoy ya se extiende a siete estados con grupos presenciales que son Tamaulipas, San Luis Potosí, Quintana Roo, Estado de México, Jalisco, Querétaro y Veracruz. En la entidad, mantiene dos en Coatzacoalcos y uno en Minatitlán (este último para niñez). Además, algunos online que atienden otras zonas.

Incremento en solicitudes de apoyo tras la pandemia
Explicó que, tras la pandemia, crecieron las solicitudes de apoyo para superar la muerte de las personas cercanas, pero aunque han incrementado, aún muchas personas tienen resistencia para acudir a este tipo de espacios que les ayudan en el proceso de sanación.
“Porque hay muchas personas que se resisten a acudir a un grupo de duelo porque piensan que acudir o trabajar su proceso de duelo significa que van a olvidar a su ser querido, y eso es mentira. Los hombres también piensan que no es de hombres acudir a este grupo; también tienen la idea de que se cobra y que se cobra mucho, y los grupos de ayuda mutua son gratuitos”, contó.
Explicó que entre las razones por las que acuden las personas se encuentra la pérdida gestacional (es decir, que perdieron a los hijos o hijas antes de nacer), suicidio o asesinato.

Casos por los que más acuden las personas a los grupos de ayuda
Señaló que las personas que más acuden son las mamás o papás por la pérdida de un hijo o hija, luego las parejas y al final los hijos o hijas. Nora contó que estos grupos surgieron luego de que ella acudió a ejercicios similares cuando la ola de violencia que se vivía en Coatzacoalcos le arrebató a su niña. Tras ello, vio los beneficios que significa hablar con otras personas y obtener herramientas para gestionar la ira y el dolor que la muerte deja consigo, por lo que conformó el primero y después se fueron abriendo los demás.

“Estar o acudir en un grupo de duelo te permite salir del aislamiento social, porque ya cuando menos te dan ganas de ir al grupo a escucharlo, te permite una mayor integración y comprensión familiar, porque vas a entender que todos vivimos el duelo de manera diferente y vas a poder manejar de manera adecuada tus emociones. Sabes que para la ira puedes romper papel, puedes apretar una toalla húmeda. Vas a trabajar en lo que es la culpa para que no te haga más difícil este proceso de duelo y, bueno, también aceptar”, aseguró.
Señaló que las personas que busquen ayuda para superar la muerte de un ser querido pueden ponerse en contacto a través de las redes sociales de la Fundación Karime.
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