Por: Elvira del Carmen Tejera
Desde el Mirador Jarocho y en el Vagón del Tiempo
ENERO PARA REFLEXIONAR Y HACER PLANES
El primer mes de un nuevo año es propicio para la reflexión, para la planeación de nuestra vida y de vidas amadas por nosotros, en todas las estaciones de nuestro caminar en el tiempo. Que no siempre entendemos ni comprendemos, aun cuando tengamos en nuestras manos la transmisión una conducta a seguir, pensando que es el pase a una vida feliz de los seres que Dios nos ha confiado, nuestros hijos. Tuve la gran fortuna de que nuestro hacedor de milagros cambiara el rumbo de nuestra formación profesional pues había decidido estudiar la carrera que mi padre no pudo realizar y que tanto ansiaba, la de abogado porque los ajustes del presupuesto familiar con dos hijos mayores estudiando en la ciudad de México no lo permitían. La historia de la economía volvió a repetirse al terminar mi bachillerato, aunque no en la misma forma, y motivada por el novio de entonces me inscribí, sin mucho ánimo, para estudiar para maestra de educación escolar…
UN PAPEL DE AMOR Y FORMACIÓN
Pero cuando entré a estudiar y vi las materias que debía aprender, mi corazón latió de una alegría que se convirtió en explosión de felicidad cuando tuve contacto con los pequeñitos que se desprendían del seno materno por primera vez, para dar sus primeros pasos en la senda de la educación formal, porque es formal, aunque lógicamente las técnicas de enseñanza son a través de juegos, adecuada a su mente lúdica…
GUARDAMOS VIVENCIAS Y VALORAMOS EL HOY
Más de treinta años permanecí con ellos y fui inmensamente feliz con sus risas, pensamientos, vocecitas, con el amor que la mayoría tiene para quien consideran casi una segunda madre y fomenta su confianza, desarrolla sus sentidos grabando en su alma esa primera educación, de la que tenemos un gran número de anécdotas y vivencias que encerramos en el libro que guardamos en el corazón, pero que de cuando en cuando abrimos para llenar con ellos espacios difíciles o tristes, y lo logramos…







EDUCAR LOS HIJOS CON FIRMEZA, PERO SIN VIOLENCIA
Escribimos este artículo no con nostalgia, sino con alegría y con el deseo de motivar no solo a las educadoras, sino a los padres, con quienes empiezan su educación, y creo que serán muy pocos a quienes no les importe cumplir con el papel que Dios les otorgó como cabezas de familia…
DESECHAR LOS PATRONES EQUIVOCADOS
Sin embargo es muy importante que lo hagan bien, que no se confundan ni se equivoquen para educarlos, por eso al encontrarme en Facebook una reflexión que dice “No le grites a tus hijos”, me emocioné y además de felicitar a quien lo transmite, quiero sumarme a la reflexión pues los hijos no son plantitas silvestres, sino los más amados seres que tenemos y que por falta de tiempo para instruirse, por ignorancia total o por tener equivocadas las formas para educar, muchos padres no la realizan como debe ser. Los niños están aprendiendo a vivir y no necesitan de la violencia para forjar al hombre o en su caso la mujer que serán mañana. Además, crearán un patrón de conducta equivocado que seguirán transmitiendo a sus hijos y estos a otras generaciones…
DEBEMOS EDUCAR EN EL JUSTO MEDIO
Claro que todo en su justo medio, pues conforme el tiempo va pasando son otras actividades y otras conductas que deberán seguir, pero con los verdaderos valores que deben prevalecer en una sociedad, y con la firme guía, sin violencia, de sus padres, que no deben convertirse en cómplices de malas actuaciones de sus hijos y apoyar a sus maestros cuando quieren ser transmisores de una vida honesta y de superación constante. Nosotros amamos la educación, las escuelas atendidas por maestros, y el templo escolar que debe haber en cada hogar. Por ello es que gran parte de nuestro ejercicio en el periodismo y como escritora en la que hemos tenido la oportunidad de escribir siete libros, su enfoque siempre es proyectado a la educación… Seguiremos en contacto el lunes próximo, si Dios lo permite. Esperamos su comentario en [email protected]
