Si de algo estoy seguro es que “Duna: Parte dos” es mucho más emocionante que la primera parte de introducción que vimos en 2021, y es que independientemente de que la espectacularidad visual continúe, el sonido siga siendo imponente y el cast es de primera calidad, por lo regular los inicios suelen ser lentos y las segundas partes son ese comodín previo a lo que vendrá, pero aquí sentimos el resultado más sólido, intenso, con un mejor rumbo en cuanto a la historia y es atractiva, en especial por sus batallas y el entrenamiento al que es sometido Paul Atreides, y qué decir de los efectos especiales impactantes.

En esta segunda parte de la adaptación de la novela de ciencia ficción escrita por Frank Herbert, nos vuelve a llevar a Arrakis, el planeta desértico, único lugar donde puede recolectarse la tan necesitada especia, clave para el comercio y la estabilidad del Imperio. Dado por muerto por sus enemigos los Harkonnen, Paul Atreides (Timothée Chalamet) se une a los fremen, pueblo de feroces guerreros que vive en el desierto cuyos ojos son de color azul brillante debido al constante contacto con la especia. Allí Paul adoptará el nombre fremen de Muad’Dib, y comenzará su entrenamiento, queriendo demostrar que puede convertirse en su líder, pudiendo incluso cabalgar un gigantesco gusano de arena.
Pero en las sombras se ocultan demasiados secretos, y el fin de la Casa de los Atreides se intuye próximo. Paul seguirá teniendo visiones y sueños proféticos, y deberá hacer frente al terrible futuro previsto, enfrentándose a las intrigas de los Harkonnen, a las artes ocultas de las Bene Gesserit y al poder galáctico del Imperio. Con la ayuda del frenen Stilgar (Javier Bardem), y el amor de la joven Chani (Zendaya, que ahora si aparece bastante en la película), Paul Atreides estará llamado a ser el líder de la rebelión contra el emperador Padishah Shaddam IV (Christopher Walken) y llevar la esperanza a todo el universo conocido.

Es una continuación directa de los sucesos de la primera parte acontecidos en el planeta Arrakis, y nuestro centro de atención es Paul Atreides y esa activa preparación que tendrá junto a los integrantes de la tribu de los Fremen, sumado a esa duda que existe sobre su identidad y de la que no todos tienden a ser muy creyentes de la profecía hacia el joven, pero con ello el valor, la entrega y la disposición de demostrar y hacer justicia a la memoria de su padre, lo lleva a comenzar un viaje espiritual y marcial para convertirse en el famoso mesías, mientras se enamora e intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que ha presenciado, una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo, donde su madre será de vital apoyo ahora que ha obtenido una nueva y complicada responsabilidad.

Sobra decir que la dirección de Denis Villeneuve logra con creces que esta segunda entrega sea más desafiante, en la que además de tener de regreso a los personajes de Timothée Chalamet, Zendaya, Rebecca Ferguson, Javier Bardem
Austin Butler y Stellan Skarsgård, veremos a nuevos actores que se suman, entre ellos Josh Brolin, Florence Pugh, Christopher Walken y Anya Taylor-Joy, quienes son pieza clave dentro de la trama, luciendo espectaculares vestuarios en esta cinta de ciencia ficción que logra cautivar al público y de la que esperamos una tercera entrega.
