Vaya sorpresa la que nos llevamos con la llegada de “TOC TOC TOC”, la cual pese a tener un argumento extraño y proyectar un aire de inicio incongruente, acomoda las piezas de su historia de una manera en que brinda mucha tensión, oscuridad y secuencias de suspenso muy efectivas, esto a la par de una muy buena interpretación del joven protagonista y de un ambiente tétrico en la que Halloween ocurre a las afueras de una casa en la que algo muy peligroso está por ocurrir.

Inspirada en la famosa historia de Edgar Allan Poe llamada “El corazón delator”, “Toc Toc Toc: El Sonido del Mal”, sigue la historia de Peter (Woody Norman), un niño de ocho años que está atormentado por un golpeteo misterioso y constante que escucha desde el interior de la pared de su habitación, un golpe que sus padres insisten en que todo está en su imaginación. A medida que el miedo de Peter se intensifica, cree que sus padres (Lizzy Caplan y Antony Starr) podrían estar escondiendo un terrible y peligroso secreto y cuestiona su confianza. Y para un niño, ¿qué podría ser más aterrador que eso? Mientras el sonido detrás de la pared se intensifica y se vuelve constante, Peter tomará decisiones de las que se arrepentirá.
Tener pocos actores en pantalla y el toque particular de movimiento de cámara giratorio, le permite a la película ser más interesante desde el punto en que nos concentramos en la situación que está viviendo el pequeño, el cual en el colegio sufre bullying y eso lo lleva a cometer un acto por el que será expulsado, quedándose en casa encerrado por sus padres a los que no del todo les tiene confianza.

En el lugar, entre extraños ruidos, nos llevan a la revelación de una presencia que, pese a estar creada bajo evidentes efectos digitales, logra imponer miedo con su presencia en el momento en que su larga cabellera, su cuerpo flexible y su rostro salen a cuadro, esto como parte de una venganza que busca entrar en juego por un pasado doloroso enfocado en el rechazo.
