Después de años de luchar para formar una familia, Julie Rivers (Melissa Barrera) está embarazada nuevamente y se muda a un nuevo hogar con su esposo mientras abrazan un nuevo comienzo. Al recibir la orden de reposo en cama obligatorio, Julie comienza a desmoronarse lentamente mientras sufre la monotonía y la ansiedad de sus nuevas limitaciones. Pronto, las aterradoras experiencias fantasmales en el hogar comienzan a acechar a Julie, despertando sus demonios pasados y haciendo que otros cuestionen su estabilidad mental. Atrapada y obligada a enfrentar su pasado y lo sobrenatural, Julie lucha para protegerse a sí misma y a su bebé por nacer.

Ya es una tradición que semana con semana encontremos en cartelera alguna película de terror y en esta ocasión tocó el turno de la nueva cinta protagonizada por la actual protagonista de la saga “Scream” Melissa Barrera, bajo la dirección de Lori Evans Taylor, y para defenderse, este proyecto cuenta con buenas interpretaciones y maneja un suspenso aceptable pero del cuál hubiera funcionado más si lejos de encaminar su historia hacia lo sentimental, se hubiera tratado de un asunto meramente de horror, así como se manejó en su promoción, y de lo cual carece un poco.
Su puesta en escena, típica de serie B y una producción decente hacen que los sobresaltos de la protagonista no traspasen la pantalla. Quizá algún que otro susto con las recurrentes apariciones de imágenes y figuras espectrales vía espejos o cámaras interiores que ya en la actualidad no sorprenden, pero sin duda la mexicana Melissa Barrera se mete en la piel de una mujer embarazada que decide dar a luz en su nueva casa.

Escasamente original, tocando elementos muy trillados, sustenta la intriga en su sencillez y falta de ambiciones, algo que se pierde llegado el clímax, momento en que afloran las carencias de la trama pese a los guiños evidentes a cintas de terror del cine reciente, que llevan la firma de autores como Alejandro Aménabar en “Los Otros”, Juan Antonio Bayona en “El Orfanato” o Andy Muschietti en “Mamá”.
